Eugenio Pacelli, nacido en Roma en 1876 en una familia vinculada al derecho canónico, desarrolló una sólida carrera diplomática al servicio de la Santa Sede. Ordenado sacerdote en 1899, estudió derecho canónico en la Universidad Pontificia Gregoriana y teología en el Instituto San Apolinare. Su trayectoria se orientó pronto hacia la diplomacia, destacando su labor como nuncio apostólico en Alemania entre 1917 y 1930, primero en Múnich y luego en Berlín.4
Durante la Primera Guerra Mundial, colaboró con el Papa Benedicto XV en intentos por detener el «inútil matadero» del conflicto. Ya en los años veinte, Pacelli identificó tempranamente el peligro de la ideología nacionalsocialista, con sus raíces antisemitas y anticatólicas. Como secretario de Estado de Pío XI desde 1930, participó en la redacción de encíclicas condenatorias contra los totalitarismos: Non abbiamo bisogno (contra el fascismo italiano, 1931), Mit brennender Sorge (contra el nazismo, 1937) y Divini Redemptoris (contra el comunismo soviético, 1937). Estas documentos papal marcaron una oposición frontal al nazismo, que Pío XI describió como un movimiento «odioso» incompatible con el cristianismo.1,5
Electo papa el 2 de marzo de 1939 como Pío XII, asumió el pontificado en vísperas de la guerra, con nubes de tormenta sobre Europa. Su experiencia en Alemania le permitió prever los riesgos de un nuevo conflicto global.2,4

