Primeras formas de adoración nocturna
La adoración nocturna surgió dentro del desarrollo histórico de las asociaciones eucarísticas y de la adoración perpetua. Desde la Edad Moderna aparecieron en diversos lugares de Europa instituciones dedicadas a prolongar el culto al Santísimo Sacramento durante las horas del día y de la noche.
La primera cofradía específicamente identificada como asociación de adoración nocturna nació en Roma en 1810 con el nombre de Pía Unión de Adoradores del Santísimo Sacramento. La Adoración Nocturna romana, fundada en 1851, quedó elevada a archicofradía en 1858.
Durante los siglos XIX y comienzos del XX, la práctica se extendió por numerosos países. La adoración nocturna masculina tuvo especial desarrollo en Francia, Italia, España, Bélgica, Alemania, México, Brasil, otros países de Hispanoamérica, Estados Unidos y Canadá.
La Adoración Nocturna en España
La historia española está unida a Luis de Trelles y Noguerol, nacido en Viveiro, Galicia, en 1819 y fallecido en 1891. Jurista y periodista, conoció la Adoración Nocturna en París en 1862, donde adoró por primera vez el Santísimo Sacramento durante la noche. A partir de entonces trabajó para establecer y difundir esta obra en España.
Trelles afrontó dificultades en un contexto de fuerte tensión religiosa y política. Preparó progresivamente la organización de la asociación, promovió una agrupación dedicada al culto perpetuo de Jesús sacramentado, publicó la revista La Lámpara del Santuario y fundó en Madrid un centro eucarístico. Finalmente, el 2 de noviembre de 1877, estableció la Adoración Nocturna Española en Madrid.
La asociación española se extendió posteriormente a Portugal y a diversos países de Hispanoamérica. La Iglesia católica reconoce la relevancia de la obra de Trelles dentro de la historia de la espiritualidad eucarística española; la Santa Sede promulgó en 2016 el decreto sobre las virtudes heroicas del fundador de la Adoración Nocturna en España.