La tipología es una forma central de interpretación alegórica cristiana. Reconoce que ciertas personas, acontecimientos o instituciones del Antiguo Testamento anticipan o prefiguran realidades que alcanzan su cumplimiento en Cristo y en la nueva alianza. La persona o realidad anterior recibe el nombre de tipo; la realidad a la que apunta, el de antitipo.,
La tipología no exige negar la historicidad del relato antiguo. La Comisión Bíblica Pontificia distingue expresamente la lectura tipológica de una interpretación que sustituye el sentido original por otro nuevo: en Gálatas 4,24, Pablo presenta como figuras de realidades futuras a las personas mencionadas, sin poner en duda su historicidad. También advierte que Pablo no convirtió la alegoría en una regla general para interpretar cualquier pasaje.
La tradición cristiana identificó figuras personales, acontecimientos y objetos, e instituciones religiosas. Entre las figuras personales enumeró a Adán, Noé, Melquisedec, Moisés, Josué, David, Salomón y Jonás como tipos de Cristo. Entre las realidades figurativas incluyó el cordero pascual, el maná, el agua que brota de la roca, la serpiente de bronce, Sion y Jerusalén. Entre las instituciones, consideró el tabernáculo, los objetos sagrados, los sacrificios y el sacerdocio de la antigua alianza.
Algunos ejemplos muestran el modo en que funciona esta lectura:
- Adán y Cristo: san Pablo presenta a Adán como figura de aquel que había de venir, estableciendo una relación entre la humanidad marcada por el pecado y la obra salvadora de Cristo.
- Agar, Sara y sus hijos: Pablo interpreta alegóricamente el relato de las dos mujeres y sus hijos como una referencia a las dos alianzas.,
- El maná y la roca: la tradición cristiana ha leído el alimento del desierto y el agua que brota de la roca en relación con realidades de la nueva alianza.,
- La serpiente de bronce: la interpretación cristiana la ha relacionado con Cristo crucificado.
- Jerusalén: su sentido literal puede referirse a la ciudad histórica; en lecturas espirituales puede representar la Iglesia, el alma justa o la Iglesia triunfante, según el sentido considerado.
Estos ejemplos no autorizan a asignar de manera arbitraria un significado cristiano a cualquier detalle. La lectura tipológica busca relaciones dentro de la unidad de la historia de la salvación y de la interpretación cristiana de la Escritura.