Antecedentes antiguos
La historia precisa de la amíce presenta dificultades terminológicas. Los autores antiguos emplearon diversas palabras para designar telas destinadas a cubrir los hombros, el cuello o la cabeza, y no siempre resulta posible identificar cada término con el amito actual.
Una referencia relativamente segura aparece en el ámbito romano medieval, donde una vestidura denominada anagolagium cumplía una función semejante. El término podría relacionarse con voces antiguas que designaban un paño de lino colocado sobre los hombros.
A comienzos del siglo IX, Amalario de Metz describe el amictus como la primera vestidura que el ministro se coloca y como una prenda que envuelve el cuello. Este testimonio permite reconocer ya una forma litúrgica próxima a la amíce posterior.
Desarrollo medieval
Durante la Edad Media, el amito adquirió una forma y un uso más definidos dentro del conjunto de los ornamentos sagrados. La colocación sobre la cabeza reforzó su interpretación simbólica como protección espiritual. Al mismo tiempo, su posición alrededor del cuello protegía los tejidos de las vestiduras exteriores.
La liturgia medieval desarrolló numerosas explicaciones espirituales para los ornamentos. En el caso de la amíce, la imagen del yelmo de la salvación pasó a ocupar un lugar central. La reflexión litúrgica posterior reconoció, no obstante, que muchas vestiduras nacieron inicialmente por motivos prácticos y recibieron su interpretación simbólica en una etapa posterior.
Uso en las órdenes religiosas
Algunas órdenes religiosas conservaron durante más tiempo la costumbre de colocar el amito sobre la cabeza antes de vestir el alba. Esta práctica reproducía el modo medieval de revestirse y otorgaba una expresión visible al simbolismo de la protección de la mente y de los sentidos.,
La pervivencia de este uso no significa que todos los ministros deban emplear actualmente la amíce como capucha. La forma concreta de vestir los ornamentos depende de la disciplina litúrgica vigente y de las normas aplicables al rito celebrado.