Karol Wojtyła escribió Amor y responsabilidad para analizar la naturaleza, los presupuestos y las consecuencias morales del amor humano, especialmente del amor entre el hombre y la mujer. Aunque el subtítulo relaciona la obra con la moral sexual, su propósito supera ampliamente la exposición de normas sobre la sexualidad: Wojtyła pretende comprender la sexualidad desde la totalidad de la persona y no como un fenómeno meramente biológico o psicológico.1
La obra combina el análisis de la experiencia humana con una fundamentación filosófica de la dignidad personal. Wojtyła presta atención a los sentimientos, los deseos, la atracción y la experiencia de la libertad, pero busca también su fundamento en la verdad del ser humano. Para esta tarea integra elementos de la fenomenología -especialmente en su vertiente scheleriana- con la metafísica de Aristóteles y santo Tomás de Aquino.2
El resultado no es una simple teoría de los afectos. Amor y responsabilidad presenta una ética del amor: una reflexión sobre las condiciones que permiten amar verdaderamente a otra persona sin reducirla a objeto de deseo, fuente de placer o instrumento para alcanzar fines particulares.
