Fundación y territorio
La diócesis nació hacia 1125-1130, cuando la extensa diócesis de Bergen cedió su zona meridional. El nuevo obispado comprendía aproximadamente los territorios correspondientes a Stavanger, Lister y Mandal, y Nedenes. En términos eclesiásticos medievales, su ámbito incluía buena parte del suroeste noruego, con comunidades rurales y centros costeros vinculados a las rutas marítimas del mar del Norte.1
La creación de Stavanger respondió a la consolidación de la organización cristiana de Noruega. La evangelización del país había comenzado bajo la iniciativa de varios reyes, especialmente Haakon el Bueno, Olaf Tryggvason y Olaf Haraldsson, llamado posteriormente san Olaf. La Iglesia noruega dependió primero de la provincia eclesiástica de Hamburgo-Bremen y después de la archidiócesis de Lund, hasta la creación de la archidiócesis de Nidaros en 1152.2
En 1152, la nueva provincia metropolitana de Nidaros incorporó Stavanger como diócesis sufragánea, junto con Oslo, Bergen, Hamar, las diócesis de las Orcadas e Islandia y la sede de Groenlandia. El primer obispo de Stavanger, Jon Birgersson, fue trasladado a Nidaros y recibió el palio como primer arzobispo de la provincia noruega.2
Reginald, primer obispo
La tradición histórica identifica como primer obispo a Reginald, clérigo inglés relacionado probablemente con la catedral de Winchester y, según la tradición recogida por la historiografía antigua, posiblemente benedictino. Su episcopado coincidió con la primera fase de construcción de la catedral y con la formación del cabildo catedralicio.1
Reginald recibió en 1128 una cantidad de dinero del rey Sigurd el Cruzado. La tradición medieval vinculó esa donación al permiso concedido por el obispo para el matrimonio del rey con Cecilia mientras aún vivía la reina Malmfrid. Con esos recursos comenzaron las obras de la catedral y la organización estable del capítulo.1
La trayectoria de Reginald también muestra la estrecha relación entre la Iglesia noruega y la monarquía. En 1135, el rey Harald Gille ordenó su ejecución en Bergen después de que el obispo rechazara entregar una suma considerable de dinero para empobrecer su diócesis. El monarca sospechaba que Reginald ocultaba tesoros pertenecientes al rey Magnus IV.1
La diócesis durante los siglos XII y XIII
La diócesis participó en la consolidación institucional de la Iglesia noruega. Sus obispos no sólo ejercieron funciones litúrgicas y pastorales, sino que también administraron bienes, defendieron los derechos eclesiásticos y mantuvieron relaciones complejas con la Corona y con las comunidades religiosas.
Durante la segunda mitad del siglo XII, varios obispos de Stavanger ocuparon posteriormente sedes de mayor rango. Jon Birgersson fue trasladado a Nidaros en 1152, y el obispo Erik Ivarsson pasó a la misma sede en 1188. Estos traslados reflejan la importancia que la diócesis había adquirido dentro de la estructura eclesiástica noruega.1
Entre 1294 y 1303, el obispo Arne mantuvo un prolongado conflicto con el cabildo catedralicio. La disputa terminó mediante la intervención del rey Haakon, que falló a favor del capítulo. La resolución reconoció a los canónigos una participación relevante en el nombramiento y la deposición de los titulares de beneficios eclesiásticos de la diócesis.1
Este episodio manifiesta una cuestión característica de la Iglesia medieval: la tensión entre la autoridad episcopal, los derechos corporativos de los cabildos y la intervención de los poderes seculares. El cabildo no constituía una simple oficina administrativa, sino una comunidad clerical con funciones litúrgicas, jurídicas, económicas y electorales.


