Los primeros obispos y los acontecimientos del siglo XII
Tras la etapa inicial, la diócesis conoció un desarrollo no exento de tensiones. Las fuentes consignan que Svend I (1106–1112) murió ahogado en el Elba, a causa de un acto atribuido a un conde de Stade.
Le siguió Eskild (1112–1133), que inició la reconstrucción de la catedral hacia 1130. En el relato histórico, Eskild aparece también como mártir: fue asesinado durante las matinas en la iglesia de Santa Margarita, por orden del rey Eric Emun.
Estos episodios, recogidos por la tradición histórica citada, muestran la estrecha relación entre la vida eclesiástica, el poder político y los conflictos del tiempo.
Niels I y la creación de obras de caridad y centros monásticos
Un nombre central para la consolidación institucional es el de Niels I (1153–1191). Según el texto, Niels I fue muy generoso con su capítulo y emprendió iniciativas de gran alcance.
Entre sus acciones se mencionan:
la fundación del hospital de San Miguel en Viborg (1159);
la fundación del monasterio cisterciense de monjas de Asmild en 1169;
la finalización de la catedral románica original, de la cual, con el paso del tiempo, solo quedaría la cripta.
Esta combinación de asistencia sanitaria, vida contemplativa femenina y culmen arquitectónico ilustra un modelo de episcopado que no se limitaba a la administración, sino que impulsaba también estructuras permanentes de servicio.
Kjeld: santidad, culto y traslación del cuerpo
En el mismo universo de la catedral y sus capillas aparece San Kjeld o Ketil (mencionado con fecha de fallecimiento el 27 de septiembre de 1150). La fuente indica que fue beatificado y que su cuerpo fue trasladado al santuario, suspendido del techo de la capilla, el 11 de julio de 1189.
Este detalle subraya el papel de los santuarios dentro de la vida espiritual local: la memoria del santo no era solo devocional, sino también litúrgica y «visible» en la arquitectura del templo.
Gunner y el vínculo entre formación clerical, derecho y gobierno
Entre los obispos posteriores, destaca Gunner, presentado como una de las «grandes figuras» de su época. Nació en 1152 y recibió formación en la Universidad de París, donde habría adquirido conocimientos jurídicos.
Antes de ser obispo, entró en el monasterio cisterciense de Öm en 1208 y fue elegido abad en 1216. En 1222, el capítulo lo eligió obispo de Viborg con consejo de un cardenal referido como Gregorio de Crescentia.
La fuente recalca que, como obispo, dedicó especial atención a la formación del clero, y sugiere incluso una implicación en la codificación jurídica: se indica que probablemente escribió o redactó partes de la Ley de Jutland (Jydske Lov) y que compuso la prefacio original, además de estar presente cuando se publicó en 1241.
Gunner murió el 25 de agosto de 1251 y fue enterrado «delante del santuario de San Kjeld».
De la diplomacia jurídica a la crisis religiosa
La continuidad episcopal incluyó también figuras de perfil diplomático y jurídico. Se menciona que Thorleif Olafssön (1438–1450) fue trasladado a Bergen y que lo sucedió Canuto Mikkelsen (1451–1478), deán de la iglesia de Nuestra Señora en Copenhague y rector de la Universidad de Erfurt en 1434.
El texto presenta a Canuto Mikkelsen como «gran diplomático y jurista», autor de notas en latín vinculadas a ediciones tempranas de la Ley de Jutland y de un tratado popular sobre la peste.
Sin embargo, la historia final de la diócesis católica aparece atravesada por el avance protestante. Se señala a Jörgen Friis (1521–1536) como el último obispo católico de Viborg. Se dice que fue un hombre mundano y que no supo afrontar adecuadamente el movimiento que se asocia con la predicación de Hans Tausen en Viborg (1525).
En 1530, la catedral estaba en manos de los protestantes. Friis se retiró al castillo de Hald, donde fue encarcelado en su propia mazmorra en 1536.