La Iglesia Católica ha articulado consistentemente sus enseñanzas sobre la apertura a la vida a través de diversos documentos y pronunciamientos.
Oposición al Aborto
La Iglesia ha afirmado desde el primer siglo la malicia moral de todo aborto procurado. El aborto directo, ya sea como fin o como medio, es gravemente contrario a la ley moral y constituye un crimen abominable. Esta enseñanza no ha cambiado y permanece inmutable. La excomunión latae sententiae se aplica a quienes procuran un aborto completado.
La defensa de la vida no nacida es clara, firme y apasionada, ya que está en juego la dignidad de la vida humana, que es siempre sagrada,. La Iglesia rechaza el uso del diagnóstico prenatal con fines selectivos, considerándolo una expresión de una mentalidad eugenésica inhumana.
Rechazo de la Eutanasia y el Suicidio Asistido
La apertura a la vida también implica la defensa de la vida hasta su fin natural,. La Iglesia se opone firmemente a la eutanasia y al suicidio asistido, que a veces se presentan falsamente como «muerte digna»,. El final de la vida es un momento sagrado que debe ser tratado con reverencia y acompañamiento, honrando la verdadera dignidad de la persona humana.
Bioética y Experimentación Humana
La Iglesia también aborda cuestiones bioéticas, defendiendo la vida humana desde sus inicios. Se opone a la clonación humana, la investigación destructiva con embriones humanos y otras prácticas que violan directamente la santidad y dignidad de la vida humana,. La vida embrionaria debe ser defendida en su integridad, cuidada y curada como cualquier otro ser humano.
La Familia como Santuario de Vida
La familia, basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, es la primera y fundamental unidad de la sociedad y un santuario para la creación y el cuidado de los hijos. El Papa Francisco enfatiza que, si la familia es el santuario de la vida, es una contradicción horrenda cuando se convierte en un lugar donde la vida es rechazada y destruida. La familia protege la vida humana en todas sus etapas, incluyendo la última.
Procreación Responsable
La Iglesia apoya y coordina iniciativas en favor de la procreación responsable,. Esto incluye la promoción de métodos naturales de planificación familiar, en fidelidad al designio del Creador y al servicio de la persona humana.