Autoría y lugar de composición
Según la tradición apostólica, el libro fue escrito por el apóstol Juan mientras estaba exiliado en la isla de Patmos, en el mar Egeo, a causa de la persecución cristiana bajo el imperio romano. Esta circunstancia histórica confiere al texto un tono de consuelo y esperanza para los creyentes perseguidos1. El propio Juan se presenta como «el testigo fiel» que recibe la visión directamente del Cristo resucitado2.
Situación de los cristianos en Patmos
Los cristianos de Patmos vivían bajo la amenaza constante de persecución y la presión de la cultura pagana. La visión de Juan ofrecía una respuesta pastoral, exhortando a la perseverancia en la fe y a no identificarse con el mundo pagano2. El mensaje central era confiar en la victoria del Cordero y no temer a los poderes opresores2.
