Apostasía a la fe (perfidiæ)
En su sentido más estricto, la apostasía se entiende como «el abandono completo y voluntario de la religión cristiana»1. El Shepherd de Hermas ya señalaba que no hay perdón para quien niega deliberadamente al Señor, y la tradición canónica ha mantenido esta gravedad a lo largo de los siglos. Santo Tomás de Aquino distingue la apostasía de la herejía al señalar que la primera implica la repudiación total de la fe y no solo la negación de algunos artículos doctrinales2.
Tipos de apostasía según la Iglesia
La Iglesia clasifica la apostasía en tres grandes categorías:
Apostasía a la fe (a fide o perfidiæ), que consiste en negar la fe cristiana misma.
Apostasía al orden (ab ordine), cuando un clérigo abandona su estado eclesiástico.
Apostasía a la vida religiosa (a religione o monachatus), que ocurre cuando un religioso deja su comunidad sin intención de regresar1.
Estas distinciones permiten aplicar sanciones canónicas específicas y orientar la pastoral adecuada.
