El Arca de la Alianza fue construida según instrucciones divinas dadas a Moisés en el Monte Sinaí1. Se describe como un cofre de madera de acacia, de dos codos y medio de largo, un codo y medio de ancho y un codo y medio de alto1. Estaba recubierta de oro puro por dentro y por fuera, con una moldura de oro alrededor1. En sus cuatro esquinas, a la altura de sus patas, tenía cuatro anillos de oro para insertar varas de madera de acacia recubiertas de oro, las cuales permitían transportarla1. Estas varas debían permanecer siempre en los anillos1.
Sobre el Arca se colocaba el propiciatorio (o cubierta del arca), hecho de oro puro, con las mismas dimensiones del Arca1. En los dos extremos del propiciatorio se forjaron a martillo dos querubines de oro1. Los querubines tenían sus alas extendidas hacia arriba, cubriendo el propiciatorio, y sus rostros estaban vueltos el uno hacia el otro, mirando hacia el propiciatorio1. Desde este lugar, entre los dos querubines, Dios prometió encontrarse con Moisés y dar sus mandamientos a los israelitas1.
La construcción del Arca, junto con los demás elementos del Tabernáculo, fue llevada a cabo por Bezalel, hijo de Urí, de la tribu de Judá, y Oholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan, quienes fueron dotados por Dios con habilidad y conocimiento para toda clase de artesanía2,1.

