Primeras presencias cristianas en Agra
La historia cristiana de Agra se remonta a la época del Imperio mogol. Durante el reinado de Akbar, una misión de jesuitas procedente de Goa visitó la corte mogola y permaneció en lugares vinculados a la vida imperial, entre ellos Fatehpur Sikri y Agra. Aquella presencia formó parte de los contactos diplomáticos, culturales y religiosos que conectaron la corte mogola con las comunidades cristianas portuguesas establecidas en la India.
Agra adquirió también importancia como centro de estudio y evangelización. El jesuita alemán Heinrich Roth, nacido en 1620, trabajó en la ciudad durante el siglo XVII. Roth destacó por su conocimiento del sánscrito y por sus estudios sobre la lengua y la cultura de la India. Después de varios años de aprendizaje con maestros brahmanes, elaboró una gramática sánscrita que figura entre las primeras obras europeas dedicadas sistemáticamente a esta lengua. Murió en Agra el 20 de junio de 1668.
La presencia cristiana atravesó periodos de expansión y retroceso. Durante el reinado de Shah Jahan, las autoridades retiraron apoyos concedidos anteriormente a los jesuitas y ordenaron la demolición de una iglesia de Lahore vinculada a la misión mogola. Estos acontecimientos reflejan la inestabilidad política y religiosa que afectó a las primeras comunidades cristianas del norte de la India.
Del territorio del Gran Mogol al vicariato de Agra
La organización misionera católica del norte de la India experimentó varias transformaciones. En 1703, la Santa Sede confió la misión del Tíbet y de los territorios vecinos a los capuchinos italianos de la provincia de Ancona. Con el paso del tiempo, aquel espacio misionero quedó relacionado con la atención pastoral de amplias regiones del Imperio mogol y de la India septentrional.
La prefectura apostólica del Tíbet evolucionó hasta convertirse en el Vicariato Apostólico de Agra en 1822. Durante la primera mitad del siglo XIX, el vicariato comprendía un territorio muy extenso y estaba atendido principalmente por religiosos capuchinos. La amplitud geográfica, las dificultades de comunicación y la escasez de sacerdotes condicionaron profundamente la organización pastoral.
Entre los primeros pastores vinculados a la misión de Agra figuraron Ludovico Micara, Zenobio Benucci, Antonio Pezzoni, José Ángel Planella, José Antonio Borghi, Cayetano Carli, Ignacio Persico, Angélico Bedenik y Miguel Ángel Jacobi. Esta sucesión refleja la continuidad de la presencia capuchina en la evangelización del norte de la India durante el siglo XIX.
Elevación a archidiócesis
El obispo Miguel Ángel Jacobi fue elevado a la dignidad de primer arzobispo de Agra el 1 de septiembre de 1886. La promoción coincidió con el establecimiento de la jerarquía católica ordinaria en la India, proceso que sustituyó progresivamente la estructura basada en vicariatos y prefecturas apostólicas por diócesis y archidiócesis plenamente constituidas. Jacobi murió en Mussoorie el 14 de octubre de 1891.
La nueva archidiócesis quedó integrada en la organización provincial de la Iglesia católica india. La diócesis de Lahore pasó a formar parte de la provincia eclesiástica de Agra como sede sufragánea cuando Agra fue elevada a archidiócesis en 1886.
A finales del siglo XIX, Emmanuel van den Bosch fue trasladado desde Lahore a Agra en 1892 y renunció al gobierno de la archidiócesis en 1898. Charles Gentili, religioso capuchino, fue nombrado arzobispo de Agra el 27 de agosto de 1898, después de haber recibido la consagración episcopal como obispo de Allahabad.
Reorganización territorial
La provincia eclesiástica de Agra experimentó sucesivos reajustes territoriales conforme crecía la Iglesia católica en el norte de la India. La creación de nuevas diócesis y prefecturas redujo gradualmente la extensión original de la archidiócesis y permitió una atención pastoral más cercana.
En 1880, el territorio del Punjab quedó separado del Vicariato de Agra y constituyó el Vicariato Apostólico de Lahore. En 1886, Lahore pasó a ser diócesis sufragánea de Agra. Posteriormente, diversas regiones del norte fueron reorganizadas mediante la creación de nuevas circunscripciones.
En 1891, Rajastán -denominado Rajputana en la documentación histórica- fue separado de Agra y convertido en prefectura apostólica. La nueva circunscripción comprendía numerosos estados principescos de la India occidental y tenía su centro en Ajmer.
En 1910, Pío X erigió la Archidiócesis de Simla mediante la división de territorios pertenecientes a Agra y Lahore. Varias localidades del norte, entre ellas Simla, Ambala, Karnal, Patiala y otras zonas de la región, quedaron incorporadas a la nueva archidiócesis. Este reajuste muestra la progresiva descentralización de la antigua misión de Agra.
Las estadísticas publicadas en 1913 registraban 9.442 católicos, 54 sacerdotes -38 religiosos y 16 seculares-, 228 religiosas y 11 religiosos no sacerdotes, además de escuelas, colegios, conventos y orfanatos. Estas cifras pertenecen al comienzo del siglo XX y no representan la situación demográfica o pastoral contemporánea de la archidiócesis.