La fuente aborda también el tema del origen apostólico atribuido a ciertos obispos y sus implicaciones para el prestigio de las sedes.
Se cita la figura de Trofimo, asociada a Arlés. En una carta a papa León en 450, los obispos de la provincia de Arlés afirmaban que Trofimo había sido enviado allí por san Pedro.
A la vez, se expresa una duda razonada: la autenticidad de ese origen apostólico es «difícil de decidir», aunque se afirma que la fecha aportada por Gregorio de Tours sería demasiado tardía, porque Arlés ya existía antes de mediados del siglo III y era estimada hacia 254, cuando el obispo Marciano aparece afectado por errores novacianos.
Metropolitas, concesiones y consolidación institucional
La fuente también describe movimientos de organización eclesiástica. En el tiempo del papa Zósimo, se menciona que hizo de Patroclo arzobispo metropolitano no solo de la provincia de Vienne (a la que Arlés pertenecía), sino también de «las dos provincias de Narbona», con el objetivo de evitar que los obispos de la Galia acudieran a la costumbre de apelar a la sede de Milán; así, Patroclo funcionaba como un intermediario entre la Galia y la Sede Apostólica.
Con el sucesor de Zósimo, Bonifacio, los obispos de Narbona y Vienne serían proclamados metropolitas, y Arlés conservaría la provincia meridional de Vienne y el segundo territorio de Narbona, incluyendo las «Alpes Marítimos».
Santos y obispos vinculados a Arlés y Lérins
En el relato aparecen también grandes figuras espirituales. Se menciona a san Honorato (427-429), fundador del monasterio de Lérins, y a san Hilario (discípulo de Honorato), célebre predicador y figura con conflictos y disputas eclesiales en torno a Vienne y también con el Papa León el Grande.
Asimismo, dentro del listado de nombres vinculados a la sede de Aix se citan diversos prelados: Sabran (enviado a Jerusalén por Pascual II en 1107), además de Philaster, y otros obispos/arizobispos con fuerte presencia histórica como Alphonse Louis du Plessis de Richelieu (1625-1629) y Michel Mazarin (1644-1655), además de mons. du Lau, que fue muerto en prisión de los Carmelitas en 1792.
Por su parte, en Arlés aparece citado el beato Luis Aleman, arzobispo desde 1423 hasta 1450, con un papel destacado en los concilios del siglo XV.