Congreso eucarístico y mensaje pontificio de 1940
Durante la celebración del Congreso Eucarístico de Arequipa (27 de octubre de 1940), el papa Pío XII dirigió un mensaje en radio a los católicos congregados. En el texto se exalta la fe como herencia viva ligada a la tradición apostólica y a la centralidad de Cristo presente en el sacramento. En particular, el mensaje presenta a Arequipa como una suerte de «Roma del Perú» por la fuerza de su fe católica.
El mismo documento relaciona el fervor eucarístico con la riqueza de la vida litúrgica local: se menciona que la divina Eucaristía se manifiesta en la abundancia de iglesias, en el número de sacerdotes y religiosos y en el decoro sagrado del arte en torno a los tabernáculos y objetos litúrgicos.
Además, Pío XII sitúa el Congreso en un marco de acción de gracias y renovación, conectándolo con la conmemoración del «cuarto siglo desde la fundación de la ciudad», señalando que la preparación del triunfo de Dios se sostuvo con celo, devoción y sacrificio.
Beatificación de Ana de los Ángeles Monteagudo y coronación pontificia de la imagen de Chapi (1985)
El 2 de febrero de 1985, san Juan Pablo II presidió la celebración en Arequipa en el contexto de la beatificación de sor Ana de los Ángeles Monteagudo. En la homilía se afirma que la fiesta tiene «dos motivos de alegría»: la beatificación de la religiosa y la coronación pontificia de la imagen de la Virgen de Chapi, presentada como Madre y Reina de Arequipa.
En dicha homilía se subraya el sentido de la fe en Jesucristo como luz que iluminó al pueblo de Arequipa durante «casi cinco siglos», y se expresa el gozo del obispo de Roma de participar en la fiesta eclesial.
Identidad espiritual de sor Ana según la homilía
Juan Pablo II presenta a sor Ana como monja contemplativa dominica del monasterio de Santa Catalina, resaltando que su vida encarnó el programa espiritual de «luz, verdad, amor y vida», concentrado en la frase: «Contemplar y transmitir lo que se ha contemplado».
También se describe su influencia apostólica: fue maestra espiritual y fiel ejecutora de normas de reforma monástica, acogía a quienes acudían a ella enseñándoles los caminos del perdón y de la vida de gracia, y su santidad se hacía notar incluso fuera de los muros del convento.
Centenario y Año jubilar eucarístico e histórico-teológico (2010)
En 2010, el papa Benedicto XVI envió a un legado especial para presidir celebraciones en el marco de la conmemoración del cuarto centenario ligado a la comunidad eclesial arequipeña, con actividades en fechas del 14 al 18 de julio.
El documento pontificio encomienda al legado saludar, en nombre del papa, al arzobispo metropolitano de Arequipa y a otros pastores, sacerdotes y fieles. Asimismo, se indica que el legado animará a los presentes a imitar con mayor fidelidad la vida de Cristo.
El texto añade un propósito espiritual: al recordar la «historia» eclesial de Arequipa (asociada por el mismo documento con el modo en que Pío XII llamó a Arequipa «Roma del Perú»), se busca que los fieles den testimonio de amor particular por la Iglesia de Cristo y por el Evangelio, y que ese dinamismo se traduzca en alacritud de fe en la vida cotidiana.
Finalmente, la carta describe cómo el Año jubilar se articula con un «Congreso Histórico y Teológico Internacional» y culmina en una solemne celebración eucarística, mostrando la unión entre estudio, memoria y celebración litúrgica.