Primer arzobispo de Argel
El primer arzobispo de Argel fue Charles-Martial-Allemand Lavigerie, que anteriormente había sido obispo de Nancy. Lavigerie llegó a Argel en un momento de intensa reorganización eclesial y desarrolló una actividad pastoral y misionera de gran alcance.,
Su episcopado estuvo unido a la fundación y expansión de la Sociedad de los Misioneros de África, conocidos popularmente como Padres Blancos. Esta congregación desempeñó un papel relevante en la evangelización, la educación, la atención sanitaria y el conocimiento de las sociedades norteafricanas.
Lavigerie impulsó también instituciones religiosas, educativas y caritativas. La basílica de Nuestra Señora de África, situada en Argel, quedó vinculada a la identidad católica de la ciudad y a una espiritualidad mariana abierta a la población local. La tradición del santuario expresa una petición de protección y reconciliación para los habitantes de Argel, sin reducir la presencia católica a una función meramente cultural o colonial.
Relación con Cartago
En 1884, el papa León XIII restauró la sede de Cartago y confió su gobierno a Lavigerie, que conservó al mismo tiempo la sede de Argel. La restauración de Cartago no transformó Argel en una dependencia de aquella sede, pero puso de manifiesto la conexión histórica entre ambas Iglesias dentro de la tradición cristiana norteafricana.,
Lavigerie trabajó para convertir Cartago en un centro de vida cristiana y promovió excavaciones arqueológicas en el antiguo emplazamiento de la ciudad. Aquellas investigaciones ayudaron a conocer mejor las basílicas, las inscripciones, las prácticas funerarias y la vida cotidiana de los cristianos africanos de los siglos IV y V.
La relación entre Argel y Cartago puede resumirse en tres niveles:
- Tradición común: ambas sedes forman parte de la memoria cristiana del África romana.
- Vínculo personal: Lavigerie gobernó Argel y, posteriormente, la sede restaurada de Cartago.
- Distinción institucional: la archidiócesis moderna de Argel y la sede de Cartago poseen historias jurídicas y territoriales propias.
La cuestión colonial
La historia de la Iglesia católica en Argelia durante los siglos XIX y XX estuvo vinculada a la presencia colonial francesa. Una valoración histórica rigurosa debe reconocer esta relación sin identificar automáticamente la fe cristiana con el proyecto político colonial.
Lavigerie mantuvo relaciones con las autoridades francesas y participó en debates políticos de su tiempo, pero también promovió campañas contra la esclavitud y defendió iniciativas de alcance internacional. Su intervención en favor de la abolición de la esclavitud ocupó un lugar importante en su actividad pública.
La historia posterior de la archidiócesis mostró que la Iglesia católica podía permanecer en Argelia incluso después del final del dominio francés, adoptando una forma de presencia distinta: menos asociada a la administración colonial y más vinculada a la amistad con la población, el acompañamiento social, la cultura y el diálogo.