Uno de los rasgos más característicos de la Iglesia en Barcelona, según testimonios históricos, es la caridad cristiana expresada en múltiples formas.
Se indica que sería difícil encontrar otra ciudad en España donde el amor cristiano se manifestara de manera más variada, subrayando la existencia de hospitales y una multitud de asilos para distintas categorías de personas, sostenidos por congregaciones religiosas y asociaciones piadosas.
La fuente enumera instituciones concretas y su orientación pastoral: por ejemplo, el asilo de huérfanas de San José de la Montana, casas de acogida y atención a la infancia (incluida la atención a niños sanos y enfermos), además de iniciativas relacionadas con la dignidad, el trabajo, la familia y la protección de la virtud.
En el ámbito educativo y catequético, se refiere la presencia de clases de doctrina cristiana con asistencia de millares de niños, y la existencia de escuelas dominicales con instrucción, orientadas también a prevenir la asistencia a ambientes incompatibles con la formación moral.
Además, se afirma que, conectadas con los asilos mencionados, existían escuelas dirigidas por órdenes religiosas, con asistencia de numerosos niños y niñas.