De diócesis a archidiócesis metropolitana
La Catholic Encyclopedia (1913) sitúa el proceso de elevación de Belém en el contexto de la reorganización de la Iglesia en el continente: se describe que Belém había sido una diócesis y que fue elevada a categoría metropolitana el 3 de mayo de 1906.
Este ascenso metropolitano consolidó a Belém como punto de coordinación para la vida de la provincia eclesiástica, favoreciendo la atención pastoral de un territorio extenso.
Creación de circunscripciones a partir del territorio de Belém
Un rasgo histórico constante es que el crecimiento (y la reorganización) de la Iglesia en la región amazónica llevó a la Santa Sede a separar parte del territorio de la archidiócesis para erigir nuevas circunscripciones eclesiásticas.
Por ejemplo, en un decreto de 1920 se recoge la decisión de la Santa Sede respecto a una dismembración: una porción territorial perteneciente de iure a la archidiócesis de Belém se agrega a la prelatura nullius de SS. Mae Conceptionis de Araguaya. El texto describe que se consideró oportuno por el «bien de las almas» (animarum bonum), y formaliza la ejecución por encargo a un nuncio apostólico, con facultades necesarias para realizar el traslado.
Asimismo, en un decreto posterior (publicado en Acta Apostolicae Sedis, marzo de 2005) se regula la creación de una nueva diócesis, estableciendo la separación territorial desde la archidiócesis de Belém para crear la diócesis de Castanhal (dioecesis Castagnalensis de Pará). El documento enumera los municipios que pasan a formar parte de la nueva realidad diocesana, y especifica que la diócesis resultante queda configurada como sufragánea de la sede metropolitana de Belém.
De manera complementaria, un decreto de 1953 (Pío XII) aparece vinculado a la separación de una parte desde Belém y a la erección de una prelatura «nullius» con denominación específica (Cametanensis), en línea con el principio de reorganizar los límites eclesiásticos para un gobierno más eficaz.