Beroea de Macedonia: la actual Veria
La Beroea macedonia era una ciudad situada al pie del monte Bermio, en la región histórica de Macedonia. En la actualidad corresponde a Veria, en Grecia. Roma la incorporó a su dominio después de la batalla de Pidna, en el año 168 antes de Cristo. Durante la época romana, la ciudad desempeñó un papel relevante dentro de la provincia de Macedonia.
El libro de los Hechos de los Apóstoles relata que san Pablo predicó en la sinagoga de Beroea durante su segundo viaje misionero. El relato presenta a sus habitantes como personas que acogieron el anuncio cristiano con atención y examinaron las Escrituras para comprobar la enseñanza recibida. Ante la oposición procedente de Tesalónica, Pablo continuó su viaje hacia Atenas, mientras Silas y Timoteo permanecieron durante un tiempo en Beroea.,
La tradición recogida en las Constituciones Apostólicas atribuye a Onésimo, antiguo esclavo relacionado con Filemón, el primer episcopado de Beroea. La documentación histórica registra asimismo varios obispos vinculados a la sede macedonia, entre ellos Geroncio, presente en Sárdica en el año 344; Lucas, relacionado con el sínodo de Éfeso del año 449; Timoteo, presente en Constantinopla en el año 536; y José, participante en el Concilio de Constantinopla del año 869.
Durante el reinado de Andrónico II Paleólogo, entre 1283 y 1328, la sede macedonia alcanzó rango metropolitano. La tradición ortodoxa griega vinculó posteriormente el título metropolitano de Veria con Naousa, ciudad próxima.
Beroea de Siria: la actual Alepo
La Beroea siria no corresponde a Veria. Su identificación geográfica es Alepo, ciudad situada en el norte de Siria. En la época cristiana antigua, Alepo recibió el nombre de Beroea y albergó una sede episcopal propia vinculada al ámbito de Antioquía.
La diferencia entre ambas sedes resulta esencial para interpretar correctamente el título de la archidiócesis titular. Una referencia genérica a «Beroea» puede conducir a la identificación errónea con la sede macedonia, especialmente porque la literatura eclesiástica antigua utilizó diversas grafías, como Berrhoea, Beroie y Beroe. La designación actual «Beroea de los sirios» elimina esa ambigüedad y remite a Alepo.