La historia de la sede incluye una sucesión de obispos y episodios de gran relieve.
Restauración y figuras medievales
Se señala que Braga fue destruida por los sarracenos y que fue restaurada en 1071.
Entre los obispos mencionados después de esa restauración se encuentra Mauricio Burdinho (1111-1114), enviado como legado al emperador Enrique V, y que habría sido creado «antipapa» con el título de Gregorio VIII.
Pedro Juliano y el papado
También se cita a Pedro Juliano, archidiácono de Lisboa, elegido obispo de Braga en 1274, creado cardenal por Gregorio X en 1276 y finalmente elegido papa con el nombre de Juan XXI.
Participación en el Concilio de Trento
El texto menciona a Bartolomé, mártir (1559-1567), dominico, que en 1566, junto con otros, asiste al Concilio de Trento.
Consagración de la catedral y acción pastoral
Como se indicó, Agustín de Castro (agustino, 1589-1609) consagra la catedral el 28 de julio de 1592.
Alejo de Meneses y el Concilio de Diamper
Se menciona a Alejo de Meneses, también agustino, trasladado a Braga desde la sede arzobispal de Goa. Se afirma que había sido apóstol entre los nestorianos de la costa de Malabar (en la India) y que había contribuido a su incorporación al catolicismo con ayuda de misioneros de diversas órdenes religiosas.
Bajo su acción se habría celebrado el Concilio de Diamper en 1599, orientado al establecimiento de la Iglesia en la costa de Malabar.
Figuras de los siglos posteriores al 1600
El texto menciona al arzobispo y figuras cercanas del período, incluyendo a Roderico de Cunha (1627-1635), Roderico de Moura (1704-1728), que restauró la catedral, y a Cayetano Brandão, reputado como santo entre los fieles.