La archidiócesis de Burdeos comprende la totalidad del departamento de la Gironda. Su organización canónica en la época contemporánea se estableció de acuerdo con el Concordato de 1802, mediante la unión de dos realidades anteriores: la antigua diócesis de Burdeos (a la que se le había sustraído el territorio de Born en favor de la diócesis de Aire) y una parte mayoritaria de la diócesis de Bazas, que había sido suprimida.1
En el orden de las relaciones eclesiásticas regionales, la sede de Burdeos quedó constituida como metropolitana junto con otras sedes episcopales vinculadas, dentro del mismo marco del Concordato de 1802, en particular con Angulema, Poitiers y La Rochelle.1
Además, en años posteriores se incorporaron nuevas sedes sufragáneas: en 1822 se añadieron Agen (retirada de la jurisdicción metropolitana de Toulouse) y las diócesis de Périgueux y Luçon, que fueron reestablecidas; y más tarde, en 1850, se incorporaron también tres diócesis de ámbito colonial: Fort-de-France (Martinica), Basse-Terre (Guadalupe) y San Denis (Reunión).1

