La archidiócesis de Caracas es una sede metropolitana en Venezuela, cuya jurisdicción se organiza en torno a la Iglesia particular de Caracas y a sus diócesis sufragáneas. En la Enciclopedia Católica se indica que, junto a Caracas, figuran como sufragáneas las diócesis de Barquisimeto, Calabozo, Guayana, Mérida y Zulia.1
En este marco, la archidiócesis tiene una función de coordinación e impulso eclesial propia del derecho canónico: el arzobispo metropolitano, en comunión con la Santa Sede, sostiene la vida de fe en su territorio eclesiástico y promueve la unidad disciplinar y pastoral.1

