Creación y reajustes de territorios
La historia administrativa de la archidiócesis incluye procesos de dismembración y reordenación territorial con el fin de favorecer el gobierno pastoral y la atención a los fieles.
Un documento de Acta Apostolicae Sedis (1934) indica que, para una mejor atención de la población cristiana en la región atlántica incluida en la archidiócesis de Cartagena, se juzgó conveniente crear una nueva diócesis —la de Barranquilla—, mediante la intervención de la potestad apostólica y con el concurso de las autoridades competentes.
Más tarde, otro texto de Acta Apostolicae Sedis (1969) señala que la diócesis de Barranquilla, que antes se relacionaba como sede metropolitana de iure respecto a la Iglesia de Cartagena, fue elevada al grado y dignidad de sede metropolitana, con sus derechos, y que se anexaron como sufragáneas otras diócesis (incluidas referencias a Santa Marta y otra circunscripción indicada en el texto).
En 1955, un decreto consitiórial publicado en Acta Apostolicae Sedis muestra que, para atender mejor la utilidad espiritual de los fieles en territorios concretos (expresados en el documento con menciones a «Departamento de Córdoba» y «Departamento de Bolívar»), se dispusieron mutaciones de fines entre la archidiócesis en Colombia y el vicariato apostólico de San Jorge.
Sentido pastoral de las reordenaciones
Aunque estas decisiones se expresan en términos jurídicos, el motivo que subyace es eminentemente pastoral: facilitar el gobierno espiritual, acercar el servicio eclesial a las comunidades y asegurar que la acción del clero y de las instituciones diocesanas pueda realizarse con mayor eficacia. Esta finalidad aparece explícita en los documentos que justifican las reordenaciones territoriales y la creación de nuevas circunscripciones.,