Antecedentes
Curitiba surgió como núcleo urbano durante el proceso de ocupación y organización del territorio meridional de Brasil. La ciudad quedó vinculada a la expansión de las instituciones civiles y religiosas de Paraná, cuya capitalidad reforzó su importancia regional. La creación de una diócesis propia respondió a la consolidación de la ciudad y a la necesidad de dotar al territorio de una estructura eclesiástica estable.
Antes de 1892, la atención pastoral de las comunidades católicas de Paraná dependía de jurisdicciones más extensas. La amplitud geográfica dificultaba la visita de las parroquias, la formación del clero y la coordinación de la acción evangelizadora. León XIII erigió la diócesis de Curitiba mediante la bula Ad universas, con un territorio inicial que abarcaba los estados de Paraná y Santa Catarina.
Erección de la diócesis en 1892
La fecha de 27 de abril de 1892 corresponde a la erección de la diócesis de Curitiba. En aquel momento, la nueva diócesis comprendía una extensión muy superior a la actual y reunía comunidades distribuidas por Paraná y Santa Catarina. La organización diocesana incluía parroquias, clero secular y religioso, seminario, instituciones educativas y comunidades religiosas dedicadas a la enseñanza y a la caridad.
La diócesis comenzó su recorrido histórico como sufragánea de la sede metropolitana de São Sebastião de Río de Janeiro. La dependencia metropolitana expresaba la estructura jerárquica entonces vigente para las Iglesias particulares del sur de Brasil. Con el desarrollo de las diócesis brasileñas, la organización provincial cambió progresivamente.
Elevación a archidiócesis metropolitana en 1926
La elevación de Curitiba a archidiócesis metropolitana constituye una etapa distinta de su historia. Pío XI no se limitó a conceder un título honorífico: reorganizó la provincia eclesiástica y modificó los límites de varias circunscripciones.
La Constitución apostólica de 1926:
- Separó la diócesis de Curitiba de la jurisdicción metropolitana de São Paulo.
- Redujo el territorio de la diócesis para adecuarlo a una administración pastoral más eficaz.
- Erigió las diócesis de Ponta Grossa y Jacarezinho.
- Creó la prelatura territorial de Foz do Iguaçu.
- Estableció a Curitiba como sede metropolitana de la nueva provincia.
- Concedió al arzobispo metropolitano los derechos, privilegios e insignias propios de su dignidad.,
El arzobispo João Braga, que ocupaba entonces la sede curitibana, recibió la dignidad de arzobispo metropolitano. La elevación metropolitana, por tanto, debe fecharse en 1926, mientras que la existencia de la Iglesia particular de Curitiba como diócesis se remonta a 1892.
Reorganización de 1971
El crecimiento de la población católica y la expansión urbana y rural de Paraná hicieron necesaria una nueva reforma. En 1971, Pablo VI erigió la provincia eclesiástica de Londrina y retiró de la jurisdicción metropolitana de Curitiba varias sedes del norte y del centro del estado: Apucarana, Campo Mourão, Jacarezinho, Londrina, Maringá y Paranavaí.
La reforma no suprimió la dignidad de Curitiba, sino que delimitó de nuevo su ámbito metropolitano. La creación de provincias más reducidas permitió distribuir mejor las responsabilidades episcopales y consolidar estructuras pastorales adaptadas a las distintas regiones de Paraná.