Antecedentes territoriales
La actual archidiócesis nació en el contexto de la reorganización política y eclesiástica posterior a la secularización de comienzos del siglo XIX. La desaparición de numerosos principados eclesiásticos y la transformación de los territorios alemanes hicieron necesaria una nueva distribución de las diócesis, adaptada a las fronteras de los Estados surgidos tras las guerras napoleónicas.
La reorganización de la región del Alto Rin comenzó mediante negociaciones prolongadas entre la Santa Sede y los gobiernos territoriales. En 1821 quedó establecida la provincia eclesiástica del Alto Rin, dentro de la cual quedó prevista la nueva sede de Friburgo.1
La erección canónica de la diócesis quedó vinculada a la bula Provida solersque, promulgada el 16 de agosto de 1821. Sin embargo, las dificultades políticas retrasaron la puesta en funcionamiento efectivo de la nueva estructura. La bula pontificia de erección de la sede de Friburgo fue promulgada por León XII el 11 de abril de 1827; el acta fundacional se firmó el 16 de octubre del mismo año y Bernhard Boll recibió la consagración y tomó posesión como primer arzobispo el 21 de octubre de 1827.2,1
Por tanto, conviene distinguir entre 1821, año de la reorganización canónica de la provincia del Alto Rin, y 1827, año de la constitución efectiva de la sede episcopal de Friburgo.
Primeros arzobispos y conflictos con el Estado
Bernhard Boll gobernó la nueva archidiócesis entre 1827 y 1836. Le sucedió Ignaz Demeter, que ocupó la sede hasta 1842. Ambos tuvieron que ejercer su ministerio en un marco político que concedía al Estado amplias facultades sobre la vida interna de la Iglesia.
La legislación badoesa de 1830 exigía autorización civil para numerosos actos de las autoridades eclesiásticas y sometía bulas, breves y dispensas pontificias al consentimiento del soberano. También limitaba la jurisdicción de los tribunales eclesiásticos y otorgaba a los tribunales civiles competencias sobre asuntos que tradicionalmente pertenecían al orden canónico. Tanto el papa como el arzobispo protestaron contra esta política de tutela estatal, pero sus objeciones no fueron aceptadas.2
La tensión alcanzó un momento especialmente intenso durante las revoluciones de 1848. El arzobispo Hermann von Vicari, que gobernó la archidiócesis entre 1842 y 1868, y buena parte del clero católico rechazaron prestar el juramento exigido por el régimen revolucionario. Después de la derrota de las fuerzas revolucionarias, el Gobierno permitió temporalmente una mayor libertad para la disciplina eclesiástica y autorizó misiones populares de los jesuitas. La política de control estatal volvió posteriormente a endurecerse.2
La provincia eclesiástica del Alto Rin
La reorganización de 1821 creó un marco provincial nuevo para varias diócesis alemanas. Friburgo quedó vinculada a la provincia eclesiástica del Alto Rin y ejerció una función metropolitana sobre diócesis sufragáneas. La evolución de las fronteras políticas y eclesiásticas modificó con el tiempo la extensión de cada circunscripción.
La diócesis de Limburgo, por ejemplo, fue constituida en 1821 como parte de la misma provincia eclesiástica y quedó como diócesis sufragánea de Friburgo. Su territorio procedía de antiguas jurisdicciones dependientes de Maguncia, Tréveris y otros territorios eclesiásticos desaparecidos.1
Actualmente, la provincia eclesiástica vinculada a Friburgo incluye las diócesis de Maguncia y Rottenburg-Stuttgart como sufragáneas.




