Parroquias y comunidades
La acción pastoral de la archidiócesis se articula principalmente mediante las parroquias, que celebran la Eucaristía y los demás sacramentos, preparan a niños y adultos para la iniciación cristiana, acompañan a las familias y atienden a enfermos, ancianos y personas en situación de vulnerabilidad.
La parroquia constituye la forma ordinaria de presencia de la Iglesia en los barrios y pueblos. Junto a ella actúan las comunidades religiosas, las asociaciones de fieles, las hermandades y cofradías, los centros educativos católicos y las instituciones diocesanas.
La provincia eclesiástica granadina integra, además de la archidiócesis, las diócesis de Almería, Cartagena, Guadix y Jaén. Esta estructura favorece la coordinación pastoral entre las Iglesias del sureste peninsular, aunque cada diócesis conserva sus propios órganos de gobierno y sus programas apostólicos.
Participación de los laicos
Los laicos participan en la misión de la Iglesia mediante la catequesis, la animación litúrgica, la formación bíblica y teológica, la acción social, la pastoral familiar, el acompañamiento de jóvenes y la administración de bienes e instituciones. Juan Pablo II exhortó expresamente a los laicos comprometidos de Granada a colaborar en las tareas y en la misión de la Iglesia, junto con las familias, los jóvenes, los niños, los ancianos y los enfermos.,
La vida diocesana incorpora también la actividad de movimientos y nuevas realidades eclesiales. Estos grupos ofrecen itinerarios de formación, oración, evangelización y compromiso social, y colaboran con las parroquias y con las delegaciones diocesanas. Su presencia no sustituye a la parroquia ni a la autoridad del obispo, sino que aporta carismas y métodos apostólicos diversos dentro de la comunión de la Iglesia.
Entre las expresiones habituales de esta participación figuran las hermandades y cofradías de penitencia, las asociaciones de espiritualidad, los grupos de jóvenes, las comunidades de oración, los movimientos familiares y las iniciativas de apostolado especializado. La religiosidad popular granadina conserva una especial intensidad en torno a la Pasión de Cristo, la Eucaristía y la devoción mariana.
Cáritas diocesana
Cáritas Diocesana de Granada forma parte de la dimensión caritativa y social de la archidiócesis. Su labor expresa la obligación cristiana de atender a las personas pobres y excluidas, acompañar procesos de integración y promover una sociedad más justa.
La acción de Cáritas se desarrolla mediante la coordinación diocesana, las Cáritas parroquiales, los voluntarios y los proyectos de atención social. Sus ámbitos pueden incluir la ayuda a familias con dificultades económicas, la atención a personas sin hogar, el acompañamiento de inmigrantes, la orientación laboral, la asistencia a mayores y otras formas de apoyo a personas vulnerables.
La estructura de la diaconía de la caridad ocupa un lugar propio dentro de la organización pastoral de una diócesis. La normativa eclesial contempla la existencia de una oficina de Cáritas diocesana junto con la pastoral sanitaria y la pastoral penitenciaria.
La importancia de Cáritas no reside únicamente en la ayuda material. Su misión incluye la acogida personal, la defensa de la dignidad humana, la promoción de la responsabilidad comunitaria y la denuncia de las situaciones que generan exclusión. La acción caritativa de la Iglesia nace de la fe y procura responder a las necesidades concretas sin reducir a las personas atendidas a su situación económica.