Obispos y arzobispos de relevancia histórica
La tradición histórica sobre la archidiócesis conserva referencias a varios pastores por su impulso institucional y su defensa del derecho de la Iglesia.
Entre ellos aparece el dominico Felipe Galindo y Chávez, consagrado en 1695 y fallecido en 1702. Se le atribuye la fundación del seminario diocesano en 1699, con la constitución y una biblioteca para dicho centro.
También se menciona a Pedro Espinosa, nacido en 1793, que fue rector del seminario y de la universidad y llegó a ser obispo de Guadalajara en 1854 y arzobispo en 1863. Se indica que fue perseguido por su defensa vigorosa de los derechos de la Iglesia y que fue desterrado por esa razón por el gobierno liberal; asimismo, se le atribuye colocar instituciones caritativas bajo el cuidado de las Hermanas de la Caridad.
Destaca igualmente Pedro Loza, obispo de Sonora (1852) y arzobispo de Guadalajara (1868). Se describe su participación en el Concilio Vaticano I y su fallecimiento en 1898; además, se le presenta como impulsor de un sistema de escuelas parroquiales primarias gratuitas, así como responsable de mejoras sustanciales en el seminario, con ordenación de 536 sacerdotes y construcción de iglesias dedicadas a Nuestra Señora de los Dolores y San José.
Época contemporánea: nombramientos y servicio eclesial
En el plano contemporáneo, las intervenciones pontificias reflejan el vínculo entre Guadalajara y el Colegio cardenalicio. En 1991, el Papa Juan Pablo II recibe al cardenal recién creado Juan Jesús Posadas Ocampo, subrayando su celo pastoral y su entrega en el servicio eclesial en México, incluyendo su etapa como obispo en las diócesis de Tijuana y Cuernavaca, y su ministerio en Guadalajara.
En 1994, Juan Pablo II hace mención del cambio de pastor en Guadalajara, al indicar el fallecimiento de Juan Jesús Posadas Ocampo y la alegría por el nombramiento del nuevo arzobispo Juan Sandoval Iñiguez, presentado también como cardenal.
Arzobispo metropolitano
Según una nota biográfica difundida desde la Santa Sede, el cardenal Francisco Robles Ortega fue nombrado arzobispo de Guadalajara el 7 de diciembre de 2011.
El mismo texto precisa que el cardenal participó en diversas asambleas del Sínodo de los Obispos y que fue elegido presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano en 2012.