Orígenes de la Iglesia en Sonora
La evangelización del territorio sonorense comenzó durante la época colonial. A comienzos del siglo XVII, los jesuitas desarrollaron una extensa labor misionera entre los pueblos indígenas de la región. Entre las zonas de misión figuraban las de los ríos Yaqui y Mayo y las de la Pimería Alta y Baja. Entre los misioneros vinculados a esta labor destacó el jesuita Eusebio Francisco Kino, conocido como el padre Kino.1
Antes de contar con una diócesis propia, el territorio dependía de jurisdicciones eclesiásticas más amplias. El 7 de mayo de 1779, el papa Pío VI erigió la diócesis de Sonora. En su primera etapa, su territorio comprendía Sonora, Sinaloa y las Californias. Las sucesivas divisiones eclesiásticas redujeron esa extensión: en 1840 se separó el territorio de California y, en 1883, la creación de la diócesis de Sinaloa delimitó la jurisdicción sonorense de forma más próxima a la actual.1
La sede episcopal pasó por distintas localidades. Estuvo primero en Arizpe y después en Álamos y Culiacán. Tras la creación de la diócesis de Sinaloa, el obispo trasladó su residencia a Hermosillo.1
Elevación a archidiócesis
El 13 de julio de 1963, el papa Pablo VI elevó la sede de Hermosillo a la dignidad metropolitana. La nueva provincia eclesiástica quedó constituida inicialmente por la archidiócesis y las diócesis sufragáneas de Ciudad Obregón y Tijuana. El obispo Juan Navarrete y Guerrero, hasta entonces titular de la diócesis, pasó a ser el primer arzobispo metropolitano de Hermosillo.2,3
La configuración de la provincia cambió posteriormente. En 2007, la diócesis de Tijuana pasó a formar parte de una nueva provincia eclesiástica con sede metropolitana en Tijuana. En esa reorganización, Culiacán, hasta entonces sufragánea de Durango, quedó incorporada a la provincia de Hermosillo.4
En 2015, el papa Francisco creó la diócesis de Nogales con territorio que hasta entonces pertenecía a la archidiócesis de Hermosillo. La nueva diócesis quedó como sufragánea de la sede metropolitana hermosillense.5



