La archidiócesis ocupa una superficie aproximada de 4.652 kilómetros cuadrados y atiende pastoralmente a una población cercana al millón de habitantes. La sede episcopal radica en la ciudad de La Plata, centro administrativo, universitario y cultural de la provincia de Buenos Aires.1
Su territorio incluye:
- Berisso.
- Ensenada.
- La Plata.
- Magdalena.
- Punta Indio.
La jurisdicción actual resulta de sucesivas reorganizaciones territoriales que redujeron la extensión original de la diócesis, inicialmente vinculada a amplias zonas de la provincia de Buenos Aires y al territorio de La Pampa.1,2,3
Sede metropolitana y diócesis sufragáneas
La Archidiócesis de La Plata no constituye una diócesis sufragánea de Buenos Aires, sino una sede metropolitana. El arzobispo metropolitano preside la provincia eclesiástica de La Plata y mantiene una relación de coordinación y comunión con las diócesis sufragáneas, aunque cada obispo diocesano conserva la responsabilidad pastoral y jurídica de su propia diócesis.
La provincia eclesiástica platense comprende:
- Archidiócesis de La Plata, sede metropolitana.
- Diócesis de Azul, sufragánea.
- Diócesis de Chascomús, sufragánea.
- Diócesis de Mar del Plata, sufragánea.
La configuración actual difiere de etapas anteriores. En 1962, la Santa Sede estableció una provincia eclesiástica de La Plata con un conjunto más amplio de diócesis sufragáneas, entre ellas Azul y Mar del Plata.4 En 1980, la creación de la diócesis de Chascomús supuso la separación de varios partidos que hasta entonces pertenecían a las jurisdicciones de La Plata y Mar del Plata.2
En 2007, la Santa Sede trasladó la diócesis de Quilmes desde la provincia eclesiástica de La Plata a la provincia eclesiástica de Buenos Aires. El cambio respondió a criterios de organización pastoral y modificó los límites de ambas provincias eclesiásticas.5


