La archidiócesis de La Plata forma parte de la organización eclesiástica de Argentina como sede metropolitana. En el marco de la reorganización eclesiástica, el territorio de la provincia eclesiástica correspondiente se articula en torno a la sede metropolitana y a las diócesis sufragáneas asignadas a ella.2
Provincia eclesiástica y condición metropolitana
En el contexto de la reordenación jerárquica dispuesta por la Sede Apostólica, se estableció una provincia eclesiástica cuyo centro es la iglesia de La Plata, elevada a dignidad metropolitana. A esa provincia se le asignan, como sedes sufragáneas, las diócesis de Bahía Blanca y Viedma.2
Este tipo de disposición refleja un principio constante de la disciplina eclesiástica: la configuración de las provincias eclesiásticas busca favorecer el gobierno pastoral y la comunión entre las diócesis vinculadas a una sede metropolitana.2
