De diócesis a archidiócesis
La diócesis de La Serena fue erigida el 1 de julio de 1840. Más adelante, se indica que los límites quedaron definitivamente establecidos el 26 de marzo de 1844, y que el primer obispo (José Agustín de la Sierra) fue instalado el 5 de junio de 1844. Estos hitos temporales son fundamentales para ubicar la implantación estable de la jurisdicción eclesiástica en la región.
En lo que respecta a su desarrollo hacia la condición de sede metropolitana, un documento de Acta Apostolicae Sedis describe la configuración de la jerarquía eclesiástica en Chile y menciona explícitamente a la Iglesia Serenense como metropolitana, con beneficios propios del oficio metropolitano.
En el marco de esa reorganización, se dispone que los archobispos de las sedes metropolitanas reciban derechos, honores e insignias conforme al derecho común, incluyendo el uso de la cruz dentro de la provincia eclesiástica y el uso del pallium según las normas litúrgicas, siempre tras haber sido solicitado y obtenido conforme a procedimiento en el consistorio.
Reconfiguración de provincias eclesiásticas
Un elemento decisivo en la historia de La Serena es el modo en que se fueron organizando las provincias eclesiásticas para que la atención pastoral respondiera mejor a las circunstancias del territorio y al crecimiento de los fieles.
En 1939, en el contexto de la constitución de provincias eclesiásticas en Chile, se indica que los archiobispos metropolitas de La Serena y de la sede de la Santísima Concepción reciben el título y la dignidad de metropolitanos, junto con los derechos y oficios correspondientes. En el texto se expresa además que se designa a un representante para ejecutar lo dispuesto y remitir la documentación necesaria a la Congregación correspondiente.
Más tarde, en 1958, otro documento de Acta Apostolicae Sedis muestra cómo seguía avanzando la reordenación eclesiástica: se eleva la prelatura nullius de Copiapó al rango de diócesis, manteniendo el nombre y los límites previos, y se establece que esa nueva diócesis quedará como sufragánea de la sede metropolitana de La Serena.
En ese mismo texto se precisa la ubicación de la sede episcopal: la ciudad de Copiapó, y se determina la localización de la cátedra episcopal en el templo de la Santísima Virgen María del Santísimo Rosario. Esta clase de determinaciones muestra el cuidado con que la Iglesia estructura la vida sacramental y la centralidad litúrgica de cada Iglesia particular.