Orígenes cristianos
La tradición local atribuye la primera evangelización de Lucca a san Paulino, presentado por la literatura hagiográfica como discípulo de san Pedro y primer obispo de la ciudad. Sin embargo, la inscripción descubierta en 1197, relacionada con las reliquias de un mártir llamado Paulino, no lo identifica como obispo de Lucca ni demuestra que perteneciera a la época apostólica. La crítica histórica considera, por tanto, que esta tradición no basta para establecer con certeza los orígenes de la diócesis.2
El primer obispo de Lucca documentado con seguridad es Máximo, que participó en el Concilio de Sárdica hacia el año 343. Otro obispo llamado Paulino asistió al Concilio de Rímini en 359; su figura pudo contribuir a la formación posterior de la tradición que vinculó la sede lucana con un supuesto Paulino de época apostólica.2
San Frigidiano
Entre los obispos más venerados de la Antigüedad destaca san Frigidiano, cuyo episcopado suele situarse entre los años 560 y 588. La tradición lo presenta como hijo de un rey de Irlanda o del Úlster. Gregorio Magno relató uno de sus milagros en los Diálogos, lo que confirma la difusión temprana de su culto, aunque los detalles de su origen pertenecen principalmente a la tradición hagiográfica.2
La basílica de San Frediano, en Lucca, conserva la memoria litúrgica del santo y constituye uno de los principales monumentos religiosos de la ciudad. En 739 murió en Lucca Ricardo, rey de los anglos y padre de los santos Willibaldo, Wunibaldo y Walburga; sus restos recibieron sepultura en la iglesia de San Frediano.2
La Alta Edad Media
Durante la Alta Edad Media, la sede lucana mantuvo una relación estrecha con las estructuras políticas y religiosas de la Toscana. La tradición atribuye al obispo Juan, hacia el año 787, la llegada a Lucca del Volto Santo, una célebre imagen del Crucificado venerada en la catedral. La historia de esta imagen combina una arraigada devoción popular con tradiciones cuyo desarrollo medieval resulta difícil de separar de la documentación estrictamente histórica.2
La diócesis adquirió especial relevancia durante la reforma eclesiástica del siglo XI. Anselmo de Baggio, obispo de Lucca desde 1073, había sido elegido papa con el nombre de Alejandro II. Le sucedió su sobrino, san Anselmo de Lucca el Joven, una de las figuras más destacadas de la reforma gregoriana.2,3
San Anselmo de Lucca el Joven
San Anselmo de Lucca el Joven nació en Mantua hacia 1036 y recibió el episcopado de Lucca durante el pontificado de Alejandro II. El conflicto entre el papado y el emperador Enrique IV condicionó profundamente su ministerio. Anselmo rechazó la subordinación de los nombramientos eclesiásticos al poder civil y defendió la prohibición de la investidura laica, es decir, la entrega de los símbolos y de la autoridad episcopal por parte de un gobernante secular.3
El santo intentó reformar la vida del cabildo catedralicio e imponer una disciplina más estricta a los canónigos. La oposición interna provocó su expulsión de Lucca en 1081, con el apoyo de sectores favorables al emperador y al antipapa Guiberto. Más tarde actuó como consejero espiritual de la condesa Matilde de Toscana y como legado pontificio en Lombardía. Murió en Mantua el 18 de marzo de 1086.4,3
Entre sus escritos figura una colección de cánones y una obra contra Guiberto y sus partidarios. Su pensamiento influyó en la defensa de la libertad de la Iglesia frente a la intervención de los poderes políticos.3
Conflictos medievales y figuras destacadas
En 1227 el papa Gregorio IX privó temporalmente a Lucca de su sede episcopal durante seis años, en el contexto de las tensiones políticas y eclesiásticas de la época. En 1408 Gregorio XII acudió a Lucca para intentar alcanzar un acuerdo personal con Benedicto XIII, uno de los papas de la obediencia de Aviñón durante el Cisma de Occidente. La estancia terminó con el abandono del pontífice por parte de varios cardenales.2
Entre los obispos y eclesiásticos vinculados a la diócesis destacan:
- Anselmo de Baggio, obispo de Lucca y posteriormente papa Alejandro II.
- San Anselmo de Lucca el Joven, reformador eclesiástico del siglo XI.
- Juan Salvuzzi, franciscano y obispo desde 1383, constructor del palacio episcopal.
- Nicolás Guinigi, obispo desde 1394, que sufrió el exilio por orden de Paolo Guinigi.
- Bartolomé Guidiccioni, cardenal y obispo bajo cuyo gobierno la diócesis de San Miniato quedó separada de Lucca.
- Gian Domenico Mansi, erudito del siglo XVIII.
- Bernardino Guinigi, primer arzobispo de Lucca.2



