Del vicariato a la archidiócesis de Madrás
La tradición católica en el ámbito de Madrás comenzó con una expansión misionera que, según la Catholic Encyclopedia, se plasmó en un vicariato apostólico de gran amplitud. Con el tiempo, el crecimiento de la obra evangelizadora hizo necesaria la creación de nuevos vicariatos: por ejemplo, los de Vizagapatam (1849) e Hyderabad (1851), que redujeron la extensión inicial.
Más adelante, al establecerse la jerarquía (en el contexto del desarrollo eclesial de la época), Madrás pasó a ser archidiócesis; y se establecieron diócesis sufragáneas, entre ellas Vizagapatam y Hyderabad.
En la fase de configuración de fronteras, el mismo texto señala que, dentro de la archidiócesis, existían iglesias «exentas» sujetas a la jurisdicción de San Tomás en Meliapor (y, recíprocamente, ciertos espacios del área de Mylapore mantenían sujeción a Madrás, como Adyar).
Además, el artículo enciclopédico aporta una imagen cuantitativa para comienzos del siglo XX: el territorio de la archidiócesis se describe con una extensión aproximada y con la presencia de parroquias, capillas y clero (europeo y nativo), subrayando el carácter misional y organizado de la vida eclesial.
La diócesis de San Tomás de Meliapor y su impronta histórica
Meliapor —asociado a San Tomás— aparece en la documentación histórica como un centro eclesial con fuerte continuidad institucional. En la Catholic Encyclopedia sobre «Saint Thomas of Mylapur» se destaca, por ejemplo, que en determinados periodos la sede estuvo vinculada a la presencia portuguesa: se describe que «Saint Thomas had been nominally a Portuguese possession» y que ello influyó en la forma en que se vivieron conflictos militares de la época, como la ocupación francesa en torno a la fortaleza de Fort St. George.
También se describen tensiones jurisdiccionales y disciplinares propias de la historia eclesial en tierras de misión: por ejemplo, casos de autoridad episcopal discutida y medidas disciplinarias como interdictos, así como reorganizaciones pastorales relacionadas con órdenes y clero procedentes de distintos territorios.
Más adelante, el mismo trabajo enciclopédico alude a la pluralidad de fuerzas apostólicas (clero europeo, misioneros y presbíteros indígenas) y al modo en que se fue consolidando un clero local.
Ajustes territoriales: el reordenamiento entre Madrás y Meliapor
Un rasgo constante en la historia de la región es el ajuste de límites entre jurisdicciones. En un texto publicado en Acta Apostolicae Sedis (1930) se refleja con detalle cómo se reorganizaban territorios al hablarse de ampliaciones y divisiones vinculadas a la diócesis de San Tomás de Meliapor y su relación con Madrás.
El documento describe, entre otros criterios, el papel de ríos y distritos: se indica que el territorio de San Tomás de Meliapor se ampliaría en relación con áreas que «civilmente» pertenecían al distrito de Chingleput, situadas al norte y al sur de corrientes fluviales como Palar y Cooum, de modo que dentro de los límites de la diócesis de San Tomás permaneciera una parte de la ciudad de Madrás según su ubicación respecto al río Cooum.
A partir de esos criterios, el mismo texto enumera parroquias y su adscripción a diversas jurisdicciones, mostrando la lógica canónica de la reorganización: parroquias localizadas en la ciudad de Madrás al norte de Cooum serían separadas y adscritas a la archidiócesis de Madrás.
Este tipo de decretos permite comprender que la unión posterior (siglo XX) no se produjo «desde cero», sino sobre un terreno de reordenamientos previos que buscaban adecuar la administración eclesiástica a la realidad pastoral.
La unión en una archidiócesis metropolitana (1953)
El hito determinante para la Archidiócesis de Madrás y Meliapor se encuentra en la creación de una nueva archidiócesis con el nombre «Madraspolitana-Meliaporensis». En un texto de Acta Apostolicae Sedis se explica que, siguiendo un principio que se atribuye a la tradición apostólica (concentrar fuerzas para que la obra sea «más intensa y abundante»), se consideró necesario dividir, repartir y unir territorios eclesiásticos a fin de mejorar la organización pastoral.
El mismo documento expresa que se separan partes de la archidiócesis de Madrás (referidas con nombres locales como North Arcot y Chittoor) para constituir una nueva diócesis denominada «Vellorensem», encargada a la Sociedad de San Francisco de Sales; y, de modo análogo, se reorganiza una porción de la diócesis de San Tomás de Meliapor para formar una diócesis con nombre «Tanjorensis».
Finalmente, el acto concluye configurando la archidiócesis «Madraspolitana-Meliaporensis» como una unión efectiva de los territorios remanentes de la archidiócesis de Madrás y de la diócesis de San Tomás de Meliapor.