La denominación latina vigente de la archidiócesis es Archidioecesis Emeritensis Augustana-Pacensis. El título reúne dos tradiciones episcopales: la emeritense, vinculada a Mérida, y la pacense, vinculada a Badajoz.1
La sede episcopal y catedralicia se encuentra en Badajoz. Mérida posee el rango de concatedral, es decir, su templo principal comparte con la catedral de Badajoz la dignidad catedralicia dentro de una misma archidiócesis. Esta distinción evita confundir la sede histórica y honorífica de Mérida con la residencia ordinaria del arzobispo, establecida en Badajoz.
La archidiócesis pertenece al rito latino y está integrada en la organización territorial de la Iglesia católica en España. Su arzobispo ejerce la función de metropolitano respecto de las diócesis sufragáneas de la provincia eclesiástica.
Diócesis sufragáneas
La provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz incluye dos diócesis sufragáneas:
- Diócesis de Coria-Cáceres, denominada en latín Dioecesis Cauriensis-Castrorum Caeciliorum.
- Diócesis de Plasencia, denominada en latín Dioecesis Placentinus.
La condición de diócesis sufragánea no implica subordinación absoluta del obispo diocesano al arzobispo metropolitano. Cada diócesis conserva su propio obispo, tribunal, curia y administración pastoral. El arzobispo metropolitano desempeña las funciones que el derecho canónico atribuye a los metropolitanos y coordina la vida común de la provincia eclesiástica.


