La prelatura de Santa Lucía del Mela antes de la unión
Antes de su integración en la estructura actual, Santa Lucía del Mela aparece mencionada como una prelatura nullius situada en el territorio de la Archidiócesis de Mesina, gobernada por un administrador apostólico, que «siempre» era un obispo titular.
La misma referencia aporta además datos organizativos: la prelatura comprendía 7 parroquias y contaba con 72 sacerdotes seculares.
El decreto de 1987 y la creación de la archidiócesis
El documento pontificio publicado en los Acta Apostolicae Sedis explica que la Congregación competente decidió la unión plena de circunscripciones eclesiásticas que hasta entonces estaban encargadas a la cura pastoral de un solo obispo: menciona explícitamente la archidiócesis mesinesa, la diocesis liparense, la prelatura de Santa Lucía, y el archimandritato del Santísimo Salvador de Mesina.,
El texto precisa que estas decisiones se sitúan bajo criterios aprobados por el Santo Padre y en el marco de facultades otorgadas a la Congregación para ejecutar lo previsto.
En cuanto a la forma concreta de la nueva circunscripción, el decreto establece, entre otras disposiciones, que:
La sede de la nueva diócesis (con su estructura unificada) se situará en Mesina, donde la Iglesia catedral metropolitana conservará su título.,
La denominación adoptada será: «Archidioecesis Messanensis-Liparensis-Sanctae Luciae».,
El arzobispo en el tiempo conservará el título vinculado a la tradición del archimandritato del Santísimo Salvador.,
Varias iglesias catedralicias/templos vinculados a las circunscripciones anteriores pasarán a ser concatedrales, en memoria de sus tradiciones: la catedral de Lipari, la iglesia ligada a la prelatura de Santa Lucía, y la iglesia vinculada al archimandritato mesinesa.,
Este conjunto de medidas expresa un principio eclesial: no se trata solo de un cambio administrativo, sino de una comunión pastoral real bajo un solo gobierno, manteniendo al mismo tiempo la memoria litúrgica y eclesial de las sedes y títulos históricos.,