La arquidiócesis de Milwaukee fue establecida como diócesis el 28 de noviembre de 1843 y elevada a arzobispado el 12 de febrero de 1875. En la descripción histórica disponible, se indica que su jurisdicción comprendía diecisiete condados del estado de Wisconsin, con un área total de 9321 millas cuadradas.1
Dentro de su geografía e historia eclesial, la ciudad de Milwaukee aparece como centro visible de la vida católica regional: se describe como situada pintorescamente en la bahía de Milwaukee, en la costa oriental del lago Míchigan, y se recoge el origen del nombre atribuyéndolo a una familia lingüística algonquina, cuyo significado se presenta como «buena tierra».1

