En la antigua configuración diocesana, la Iglesia de Montpellier (con el nombre latino Montis Pessulani) se presentaba como diócesis con ámbito propio en la región de Hérault. En la información histórica de la Catholic Encyclopedia de 1913, se indica que la diócesis comprendía el departamento de Hérault y que, en ese período, era sufragánea de Aviñón.1
Asimismo, el mismo texto señala que, tras el Concordato de 1802, se restableció la diócesis y se le asignó también el departamento de Tarn; posteriormente, en 1822, ese territorio se separó al crearse la archidiócesis de Albi.1
En cuanto a los títulos y memorias vinculadas a la historia de la reorganización, se recuerda que un Breve del 16 de junio de 1877 autorizó a los obispos de Montpellier a llamarse también obispos de Montpellier, Béziers, Agde, Lodève y Saint-Pons, en conmemoración de las diversas diócesis que quedarían unidas en la diócesis resultante.1
Nota de precisión: en las fuentes históricas aportadas aquí se describe sobre todo la condición de diócesis de Montpellier. La denominación de «archidiócesis» corresponde al título eclesial actual, pero los datos concretos sobre el momento y la forma canónica de esa elevación no aparecen en los fragmentos disponibles.1

