Orígenes diocesanos y contexto de la evangelización
La tradición histórica consignada en Catholic Encyclopedia indica que la diócesis de Michoacán fue establecida en 1536 por el papa Paulo III, por iniciativa vinculada al emperador Carlos V. Se especifica que sus límites buscaron coincidir con los del antiguo Reino de Michoacán.
El Decretum relativo a san Vasco de Quiroga añade que, en 1536, el mismo papa Paulo III instituyó la diócesis de Michoacán y eligió a Vasco de Quiroga como primer obispo; aunque en aquel momento era todavía laico, fue destinado al ministerio episcopal.
En el mismo documento se señala además que la ordenación episcopal se realizó en 1538, tras recibir las órdenes sagradas (diaconado y presbiterado).
Primer obispo: san Vasco de Quiroga
San Vasco de Quiroga es presentado como un pastor que dio fruto «con ardiente caridad» y con atención intensa a la justicia y al cuidado del prójimo.
En el mismo Decretum se subraya que en el territorio michoacano, con atención a pueblos indígenas (tarascos y purépechas), realizó una labor marcada por la prudencia, la templanza y el impulso evangelizador. También se menciona que actuó decididamente en defensa de los más vulnerables, y que fundó dos hospitales con sus propios recursos.
Asimismo, se describe su traslado y consolidación del asiento pastoral: primero se estableció la sede episcopal en Tzintzuntzan, y después en Pátzcuaro, donde había mayor población indígena.
Traslado de la sede hacia Morelia
Un dato relevante para entender la identidad histórica de Morelia como centro diocesano es la referencia a la traslación de la sede. En Acta Apostolicae Sedis se indica que la iglesia colegiata dedicada a la Virgen en Pátzcuaro fue, en tiempos antiguos, catedral antes de la traslación de la sede desde Pátzcuaro a la ciudad de Morelia, que se completa en 1580.
Este movimiento no solo expresa un cambio geográfico-administrativo, sino el progresivo asentamiento institucional del catolicismo en el territorio, con Morelia como punto de referencia eclesial.
Elevación a archidiócesis
En cuanto al rango eclesiástico, se consigna que la diócesis de Michoacán fue elevada a archidiócesis en 1863. En esa misma referencia se precisa que, entonces, contó como sedes sufragáneas con León, Querétaro y Zamora, aunque a la vez «sus límites» quedaron reducidos considerablemente.