La consolidación de la Iglesia local se describe en estrecha relación con el trabajo pastoral y organizativo de sus pastores.
Joseph-Eugene-Bruno Guigues (primer obispo)
Joseph-Eugene-Bruno Guigues, primer obispo de Ottawa, se menciona como el principal responsable de dar una organización sólida a la diócesis naciente. El texto subraya que se construyeron iglesias y escuelas, y que se desarrollaron instituciones como el colegio, el seminario y el hospital.
El mismo relato destaca su «perspicaz previsión», formando una diócesis con recursos limitados. Al final de su vida, se afirma un fuerte crecimiento: la población católica pasó de 32.000 a 93.000, y el número de sacerdotes de 15 a 80.
Joseph-Thomas Duhamel (segundo obispo y primer arzobispo)
El segundo obispo, Joseph-Thomas Duhamel, aparece como primer arzobispo de Ottawa. Su episcopado, descrito como de treinta y cuatro años, es presentado como una etapa decisiva que llevó la diócesis «al estado próspero» que se menciona en el artículo.
Se afirma que Duhamel, pese a su condición episcopal, continuó viviendo con el ritmo del sacerdote rural: sus «visitas canónicas» eran prácticamente su único descanso, y en esas ocasiones predicaba varias veces al día, presidía ceremonias ordinarias y examinaba cuidadosamente la administración parroquial.
El texto también recoge un detalle biográfico: aunque fue afectado por una angina de pecho dos años antes de su muerte, permaneció en su cargo y falleció en una parroquia del campo mientras realizaba la visita pastoral, el 5 de junio de 1908. Asimismo, se indica que fue nombrado arzobispo en 1886.
Traslado del arzobispo Gauthier
Más tarde, el artículo indica que el arzobispo Gauthier fue trasladado desde la sede de Kingston (Ontario) a Ottawa, el 6 de septiembre de 1910.