La diócesis nació en el contexto de la reorganización territorial de la Iglesia católica ecuatoriana durante el pontificado de Pío IX. La bula Multiplices inter, promulgada el 23 de marzo de 1870, separó los territorios de Manabí y Esmeraldas de las jurisdicciones de Quito y Guayaquil para formar una nueva diócesis con sede en Portoviejo.1
El documento pontificio elevó la iglesia parroquial existente en Portoviejo a iglesia catedral, conservando su título anterior y su condición parroquial. La bula estableció también la cátedra episcopal y fijó Portoviejo como ciudad residencial del obispo.1
La nueva diócesis quedó como sufragánea de Quito, es decir, vinculada a la autoridad metropolitana del arzobispo quiteño en los términos previstos por el derecho canónico. El obispo recibió las facultades propias de su oficio, entre ellas la visita pastoral, la administración de la confirmación, la ordenación de sacerdotes, la convocatoria del sínodo diocesano y la creación de nuevas parroquias cuando las necesidades pastorales lo exigieran.1
Aunque algunas referencias históricas redondean la fecha de erección al año 1871, el acto fundacional pontificio corresponde al 23 de marzo de 1870.2



