Identidad greco-católica y explicación histórica de las sedes
En la tradición católica de rito oriental, la diócesis conocida históricamente como «Przemyśl, Sambor y Sanok» se entiende como una diócesis greco-rutenia católica de Galicia occidental (Austria). Se subraya que, en sentido estricto, se trataba de la diócesis de Przemyśl del rito griego, mientras que la sede de Sambor reflejaba un antiguo conflicto entre católicos y ortodoxos en el momento de la unión de las Iglesias; además, no habría existido una sede episcopal efectiva en Sanok.
Geografía pastoral y centros eclesiales
Przemyśl aparece descrita como ciudad fortificada en el río San; en ella se halla la catedral de la Natividad de san Juan Bautista y el seminario diocesano para los católicos greco-útensios de rito griego. En el entorno, Sambor es presentado como un centro industrial en el río Dniéster, y Sanok como un asentamiento menor también en el río San.
Se indica además que la iglesia original catedralicia de Przemyśl estaba ligada al gran castillo y fue entregada a los latinos por el rey Władysław en 1412. Como resultado, los rutenos tomaron para catedral la iglesia actual dedicada a la Natividad de san Juan Bautista.
Continuidad episcopal y relación con Roma
Según el relato histórico, la diócesis se extendía sobre una gran parte de «Red Russia» (en torno a 900 millas cuadradas), al oeste de la archidiócesis de Lwów. Se considera quizá como una de las más antiguas diócesis rutenias; incluso se atribuye a san Cirilo y san Metodio la predicación allí, y se afirma que la región recibió el cristianismo aproximadamente casi un siglo antes de la conversión del rey Vladímir en Kiev.
Aunque los nombres de los primeros obispos misioneros se habrían perdido, desde 1218 la sucesión se describe como ininterrumpida. Se citan algunos obispos registrados (por ejemplo, Antonius como primer nombre documentado, y luego una serie de sucesores hasta el siglo XV), destacando especialmente la existencia de periodos de paz con Roma y el hecho de que, cuando el rey Danilo estaba en comunión con la Santa Sede, los obispos griegos de Przemyśl también lo estuvieron durante más de un siglo.
El quiebre del siglo XVI y la reconstrucción católica en el XVII
El relato histórica concede centralidad al movimiento hacia la reunión con Roma encabezado desde finales del siglo XVI. En 1594, el obispo Michael Kopystynski retomó la idea de la unión y añadió su nombre a la declaración realizada en el Sínodo de Brest, aunque posteriormente se retiró de esa postura y fue excomulgado por el metropolitano griego-católico de Kiev, Michael Ragosa.
La consecuencia fue una situación prolongada: durante casi un siglo existió una doble línea de obispos griegos—los ortodoxos conservando Przemyśl y los católicos sosteniendo Sambor—con un claro contraste jurisdiccional.
Finalmente, el momento decisivo llega con el testimonio del obispo ortodoxo coadjutor George Hoshovski, cuya residencia en Sanok provoca que se asuma el título de «Przemyśl, Sambor y Sanok» aunque sin establecer una sede separada en Sanok. Desde ahí, el relato desemboca en el obispo católico que renuncia al cisma: se menciona que el obispo Innocent manifestó su intención de unirse con la Santa Sede, y que, el 23 de junio de 1691, renunció al cisma y firmó el acto de unión.
A partir de entonces, la diócesis griega de Przemyśl «ha sido siempre católica». En 1694 se celebró el primer sínodo diocesano católico de rito griego en Sambor, donde se estableció canónicamente la nueva situación del clero greco-católico.