La documentación disponible ofrece pautas pastorales que sirven como clave interpretativa para comprender el tipo de esfuerzos que la Iglesia promovía en Haití:
La familia como «Iglesia doméstica»
En un mensaje a la Iglesia en Haití se afirma que, para construir una sociedad próspera, se debe revitalizar el primer núcleo social, la familia.
El texto agrega que la familia cristiana debe ser una verdadera «Iglesia doméstica», donde se ore en común, se viva el mandamiento del amor y se acoja la vida humana, con respeto y protección.
Evangelización y formación de la fe
En el mismo marco, se indica la conveniencia de renovar la obra de evangelización, y se mencionan presiones que afectan a la fe de los fieles, señalando la necesidad de iluminar la fe y la vida sacramental mediante una catequesis sistemática.
Vocaciones sacerdotales y vida religiosa
En el mensaje se destaca también la importancia de «obreros apostólicos» y se anima a favorecer las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa.
En otra parte del mismo material se subraya que en Haití muchas tareas pastorales están confiadas a religiosos y religiosas, y se les anima a continuar su labor en diversos ámbitos: catequesis, salud, educación, acogida y acción social de promoción humana, valorando la vida comunitaria.
Estas prioridades son coherentes con las estructuras descritas para la archidiócesis (parroquias, capillas, educación y formación), mostrando que la misión eclesial integra evangelización, doctrina y servicio.