Creación de la diócesis (4 de marzo de 1910)
La sede de Regina surge como diócesis mediante un acto de la Congregación de Propaganda Fide con fecha 4 de marzo de 1910, erigiendo una «nueva sede episcopal» Reginatense (Regina) en la provincia eclesiástica de San Bonifacio.
Ese mismo decreto enmarca también la creación de un nuevo vicariato apostólico (Keewatin), lo cual muestra que la Santa Sede estaba atendiendo de manera simultánea la reorganización pastoral del área, adaptándose a las necesidades misioneras y al crecimiento de las comunidades.
Consolidación misionera en la región del valle de Qu’Appelle
El desarrollo eclesial que precede y prepara la diócesis se describe con especial atención al valle de Qu’Appelle, presentado como «el lugar de nacimiento» de la nueva circunscripción. Antes del asentamiento estable en centros como Regina, ya existían estaciones misioneras que sirvieron como puntos de irradiación para la evangelización y para el cuidado pastoral de poblaciones indígenas y de los primeros grupos de colonos.
En esa trayectoria aparece Fort Qu’Appelle como asentamiento inicial de referencia hasta que, en 1865, el padre J. N. Ritchot estableció una misión en lo que hoy es Lebret, y posteriormente surgieron otras estaciones misioneras en torno a las cuales se fue agrupando el desarrollo del país, asociado al sistema gubernamental de inmigración intensa.
Entre los centros que acabaron adquiriendo mayor peso por el crecimiento demográfico se mencionan, además de Regina, Moosejaw, Swift Current y Yorkton (vinculado a una colonia gallega numerosa).
Primer obispo: Oliver E. Matthieu (nombramiento de 1911)
El primer obispo de la sede fue monseñor Oliver E. Matthieu. El texto indica que fue nombrado el 14 de julio de 1911 como primer obispo de Regina, tras haber sido rector de la Universidad de Laval en Quebec.
Elevación a archidiócesis (1916)
La transición a rango de archidiócesis se documenta en los Acta Apostolicae Sedis. En 1916, se dispone elevar la «iglesia Reginense» al honor y dignidad de archidiócesis, concediéndole derechos y prerrogativas metropolitanas propias de las sedes metropolitanas, y subordinándole la diócesis de Prince Albert.
El mismo texto establece que se constituye a Venerable Frater Oliverius Eleazarus Mathieu, hasta entonces obispo de Regina, en arzobispo de la misma diócesis, «sin que sea necesario ningún otro documento apostólico para su obra».
Además, se describe el contexto de reorganización de la gran diócesis de San Bonifacio en dos partes, reservando la parte oriental a la ciudad de San Bonifacio con privilegios metropolitanos, y asignando la parte occidental para crear una nueva diócesis (Winnipeg) sujeta directamente al poder apostólico, lo que ayuda a comprender que Regina se insertaba en un plan amplio de reordenación eclesiástica del oeste canadiense.