Primeras misiones católicas
La historia católica de Minnesota comenzó en el contexto de las exploraciones francesas del alto Misisipi y de la evangelización de los pueblos indígenas. Entre los primeros exploradores y misioneros vinculados con la región figuraron Médard Chouart des Groseilliers, Pierre-Esprit Radisson, Nicolas Perrot y varios jesuitas y recoletos. El franciscano Louis Hennepin visitó la región del lago Mille Lacs y del alto Misisipi en el siglo XVII, mientras que los jesuitas Joseph-Jean Marest, Michel Guignas y Nicolas de Gonnor ejercieron el ministerio en distintos puestos de la zona.
Durante los siglos XVII y XVIII, la presencia católica dependió principalmente de misiones itinerantes y de capellanes destinados a puestos comerciales o militares. La evangelización no contó inicialmente con parroquias estables ni con una organización diocesana propia. La población católica aumentó más tarde con la llegada de colonos procedentes de Canadá, Francia, Alemania, Irlanda, Suiza y otros países europeos.
Fundación de la diócesis
En 1839, el obispo Mathias Loras, de la diócesis de Dubuque, visitó Fort Snelling y los asentamientos católicos próximos. Al año siguiente envió al sacerdote francés Lucien Galtier, quien comenzó su ministerio en la zona de la actual Saint Paul. En 1841 levantó una pequeña capilla de madera dedicada a san Pablo, apóstol de los gentiles. La capilla dio nombre a la población que creció a su alrededor y vinculó desde el principio la identidad urbana de Saint Paul con la presencia católica.
El papa Pío IX erigió la diócesis de Saint Paul el 19 de julio de 1850. En aquel momento, su jurisdicción abarcaba todo el entonces territorio de Minnesota, una extensión considerablemente mayor que la actual. La nueva diócesis reunió territorios anteriormente dependientes de Dubuque y Milwaukee.
El primer obispo fue Joseph Crétin, nombrado el 23 de julio de 1850 y consagrado en Francia el 26 de enero de 1851. Tomó posesión de su sede el 2 de julio del mismo año y gobernó la diócesis hasta su muerte, el 22 de febrero de 1857. Durante sus primeros años, la diócesis afrontó la escasez de sacerdotes, las grandes distancias y la dispersión de los colonos.
Cambios territoriales del siglo XIX
La extensión original de la diócesis disminuyó conforme la Iglesia creó nuevas circunscripciones en el norte y el oeste. En 1875 surgió el vicariato apostólico del norte de Minnesota; en 1879, el vicariato apostólico de Dakota; y en 1889, la diócesis de Winona. Estas decisiones respondieron al crecimiento demográfico y a la necesidad de acercar el gobierno episcopal a comunidades muy alejadas de Saint Paul.
La diócesis también perdió territorio con la creación de las diócesis de Duluth, Saint Cloud y otras circunscripciones del alto Medio Oeste. La erección de nuevas diócesis permitió organizar parroquias, seminarios, escuelas y obras asistenciales adaptadas a las distintas regiones de Minnesota, Dakota del Norte y Dakota del Sur.
Elevación a archidiócesis
El 4 de mayo de 1888, el papa León XIII elevó Saint Paul a sede metropolitana. La nueva archidiócesis pasó a encabezar una provincia eclesiástica formada por diócesis de Minnesota, Dakota del Norte y Dakota del Sur. La organización provincial inicial incluía Duluth, Saint Cloud, Winona, Fargo, Sioux Falls y otras sedes que posteriormente experimentaron modificaciones territoriales y de denominación.
La elevación reflejó la consolidación de la Iglesia católica en la región. A finales del siglo XIX, el crecimiento de la población católica impulsó la construcción de templos, la creación de parroquias y la expansión de las congregaciones religiosas dedicadas a la enseñanza, la asistencia sanitaria y la atención a los inmigrantes.
Creación de la diócesis de New Ulm
En 1958, la Santa Sede separó quince condados del territorio de la Archidiócesis de Saint Paul y Mineápolis para crear la diócesis de New Ulm. La nueva diócesis recibió como sede la ciudad de New Ulm y estableció su cátedra episcopal en la iglesia de la Santísima Trinidad. Desde su creación, quedó como diócesis sufragánea de Saint Paul.
La creación de New Ulm reorganizó especialmente la atención pastoral del centro y del suroeste de Minnesota. El nuevo territorio diocesano comprendió, entre otros, los condados de Big Stone, Brown, Chippewa, Kandiyohi, Lac Qui Parle, Lincoln, Lyon, McLeod, Meeker, Nicollet, Redwood, Renville, Sibley, Swift y Yellow Medicine.