La Archidiócesis de Salta se ubica en el norte argentino, comprendiendo en su historia inmediata regiones vinculadas a las actuales provincias de Salta y Jujuy. En la configuración histórica temprana, el territorio eclesiástico se describía como comprensivo de las provincias civiles de Salta y Jujuy en el norte de la República Argentina.1
Con el paso del tiempo, también se registran modificaciones de límites que buscaban que las fronteras eclesiásticas coincidieran, cuando fuera posible, con las divisiones civiles. En un decreto de la Santa Sede fechado en 1944, se dispuso la reordenación de territorios entre la archidioecesis Saltensem y las diócesis de Jujuy y Catamarca, incorporando y agregando áreas específicas a cada circunscripción.4
Cambios de límites y organización de circunscripciones
En el marco de la reorganización mencionada, el decreto indica que el territorio correspondiente al «Departamento de Susques» pasaría a la diócesis de Jujuy, y que el «Departamento de Antofagasta de la Sierra» quedaría incorporado a la diócesis de Catamarca. Este tipo de ajustes muestra cómo la autoridad eclesiástica procura armonizar, en beneficio pastoral, los mapas de jurisdicción con las realidades del territorio.4
