Uno de los aspectos esenciales para comprender la Archidiócesis de San Luis Potosí es su relación con las diócesis sufragáneas de su provincia eclesiástica. En 1989 se estableció que la nueva provincia comprendiera, además de la Iglesia metropolitana de San Luis Potosí, diócesis que habrían de separarse de otras provincias metropolitanas ya existentes.
En particular, el decreto de constitución menciona la incorporación de diócesis como Celayense (Celaya) y Leonensi Queretarensi (en el texto latino se refiere a la región de León de Querétaro), separándolas de la metrópoli de Morelia.
Ajustes territoriales dentro de la provincia
La vida eclesial requiere, en ocasiones, reajustes de límites para un mejor servicio pastoral. Un ejemplo documentado en las Acta Apostolicae Sedis (1989) describe una modificación de confines entre la Archidiócesis de San Luis Potosí y la diócesis de Celaya: se transfirió desde Celaya a San Luis Potosí un territorio conocido como «Vicaria Fija», con el nombre de San Antón de los Martínez, que pasó a anexarse a la archidiócesis.
Este tipo de decisiones muestra un criterio pastoral: permitir que la atención al clero, fieles y la administración de bienes temporales se haga con mayor coherencia jurisdiccional.
Nuevas circunscripciones y su relación metropolitana
Además de las diócesis mencionadas en la constitución de 1989, con el paso de los años se han erigido otras circunscripciones dentro del área eclesiástica de la provincia. Por ejemplo, en 1997 se hace referencia a la diócesis de Matehualense como una diócesis «sufragánea» de la Iglesia metropolitana de San Luis Potosí, reflejando la continuidad de la estructura provincial.