Orígenes de la presencia eclesial en la región
La historia eclesiástica de Bahía se inserta en el proceso más amplio de implantación de la Iglesia en el continente americano. En la Catholic Encyclopedia se indica que la diócesis brasileña fue erigida por el papa Juliо III el 25 de febrero de 1551 como sufragánea de Lisboa, y que posteriormente fue elevada al rango archiepiscopal por Inocencio XI el 16 de noviembre de 1676.
En esa misma narración se menciona que, antes de la consolidación jurisdiccional, ya había acontecimientos decisivos para la vida cristiana en Brasil: la primera Misa celebrada en el país habría tenido lugar el 26 de abril de 1500 en la isla Cocoa Vermelha por Henrique de Coimbra, de la Orden franciscana.
Primeros obispos y consolidación de la vida diocesana
El primer obispo citado en la fuente es Pedro Fernandes Sardinha, que llegó a Bahía el 22 de junio de 1552. Partió de regreso a Europa el 2 de junio de 1556, pero naufragó entre los ríos São Francisco y Cururipu, y fue asesinado por los indígenas el 16 de junio de 1556.
Tras ese inicio duro y complejo, el gobierno eclesial continuó: se menciona a Francisco Fernandes hasta la llegada del segundo obispo, Pedro Leitão (1559), quien celebró en Bahía el primer sínodo brasileño y murió en 1573.
Con el paso de las décadas creció la implantación: para 1581 se contaban sesenta y dos iglesias en Bahía y en la región del Reconcavo.
Arzobispos y organización provincial
La fuente también presenta el acceso de los primeros arzobispos: el primer arzobispo, Gaspar de Mendonça, tomaría posesión de la sede por procuración el 3 de junio de 1677. Más adelante, el arzobispo Sebastião Monteiro da Vida (1702–1722) celebró un concilio provincial y publicó los estatutos conocidos como «Constituiçao do Arcebispado da Bahia», es decir, una recopilación normativa destinada a ordenar la vida eclesial de la provincia.
Evangelización, educación y vida misionera
En el periodo de consolidación resulta especialmente significativa la presencia de los jesuitas. La Catholic Encyclopedia recuerda que el primer gobernador de Brasil, Tomé de Sousa, llegó a Bahía el 29 de marzo de 1549 acompañado de seis jesuitas enviados bajo la dirección de Manoel da Nóbrega. Dos días después se celebró la primera Misa en la ciudad.
La misma fuente refiere que el 1 de julio de 1553 llegó a Bahía el venerable José de Anchieta (S.J.), a quien se presenta como «apóstol de Brasil». Al poco tiempo se inició una misión indígena llamada São Andre, y en 1554 el padre de Nóbrega abrió un colegio en Piratininga.
La labor misionera no queda reducida a predicación: se subraya que los jesuitas contribuyeron al progreso de la colonia con educación gratuita, conteniendo la violencia de los colonos y protegiendo a los indígenas contra la esclavitud, para lo cual —según la fuente— se obtuvo un decreto real en 1570. También se menciona la construcción de una vía entre Santos y São Paulo, que durante siglos fue la principal carretera de la región, y la elaboración de obras sobre lenguas indígenas, incluyendo gramáticas y catecismos.