La archidiócesis ocupa un territorio aproximado de 2265 km2 en la Toscana meridional. Su sede episcopal radica en Siena, donde se encuentra la catedral metropolitana. Las antiguas catedrales de Colle di Val d’Elsa y Montalcino conservan el título de concatedrales, en memoria de la tradición histórica de ambas Iglesias locales.1,2
La organización diocesana comprende una única curia episcopal, un único tribunal eclesiástico, un seminario, un colegio de consultores, un consejo presbiteral y un consejo pastoral. El decreto de unión también integró en la nueva archidiócesis las instituciones eclesiásticas, los bienes y los derechos vinculados a los territorios de las tres diócesis precedentes.2
En 2024 la archidiócesis contaba con aproximadamente 172 500 católicos, sobre una población total de 191 700 habitantes. La atención pastoral correspondía a 139 parroquias, con 107 sacerdotes -70 diocesanos y 37 religiosos-, seis diáconos permanentes y 133 religiosas.

