La sede de Siena
La comunidad cristiana de Siena tiene una historia antigua: la diócesis figura como erigida en el siglo IV. Durante siglos fue una sede episcopal; en 1459, el papa Pío II, que había sido obispo de Siena, la elevó al rango de archidiócesis. El primer arzobispo fue Francesco Nanni Todeschini Piccolomini, futuro papa Pío III.
Entre los prelados destacados de la historia sienesa figuran Francesco Brandini, arzobispo entre 1529 y 1588; Francesco Maria Targui, recordado por su labor reformadora y su amistad con san Felipe Neri; y Metello Bichi, quien fundó el seminario en 1613. En el siglo XIX, el cardenal Felice Zondadari gobernó la sede y sufrió el destierro en Francia en 1809.
Siena acogió también una etapa del concilio convocado por Martín V en 1423. La asamblea había comenzado en Pavía, pero la peste motivó su traslado a Siena. Allí, en noviembre de ese año, se publicaron decretos sobre los husitas y los seguidores de Wyclif, la continuidad del cisma asociado a Benedicto XIII y otros asuntos eclesiales. En febrero de 1424, los participantes eligieron Basilea como sede del siguiente concilio y acordaron disolver la asamblea de Siena.
Colle di Val d’Elsa y Montalcino
Colle di Val d’Elsa fue erigida como diócesis por Clemente VIII en 1598, a petición del gran duque Fernando I de Toscana. Hasta entonces, la ciudad contaba con una iglesia colegiata exenta de la jurisdicción ordinaria del obispo vecino. Usimbardo Usimbardi fue su primer obispo.
Montalcino, por su parte, perteneció inicialmente a la diócesis de Arezzo. En el siglo XI, los abades de San Antimo ejercieron allí una jurisdicción de carácter cuasi episcopal. En 1462 Montalcino fue constituida en diócesis y unida a la sede de Pienza; la sede de Montalcino pasó a ser independiente de la de Pienza en 1563. Su primer obispo fue Giovanni Cinughi.
La integración de las antiguas diócesis de Colle di Val d’Elsa y Montalcino en la archidiócesis de Siena consolidó una organización común sin borrar su memoria eclesiástica. El decreto de unión conservó como cocatedrales las iglesias catedralicias de aquellas ciudades y estableció que los santos patronos de las sedes unidas fueran también patronos de la nueva circunscripción.
Reorganización de las circunscripciones cercanas
La historia territorial de la archidiócesis incluye también ajustes de límites con diócesis vecinas. En 1977, un decreto pontificio trasladó a Montalcino las parroquias de Abbadia Ardenga y Castiglion del Bosco, que hasta entonces pertenecían a Siena. El mismo decreto asignó Pieve a Salti a Pienza y separó Chiusure y Canonica Grossennana de Pienza para incorporarlas a la abadía territorial de Monte Oliveto Maggiore.
La reorganización eclesiástica italiana posterior al Concilio Vaticano II buscó ajustar las circunscripciones para facilitar el ejercicio del ministerio episcopal y la atención pastoral. En ese contexto, las sedes de Montepulciano, Chiusi y Pienza quedaron plenamente unidas en una diócesis con denominación propia. Esta circunscripción es distinta de la archidiócesis de Siena, aunque ambas comparten actualmente arzobispo y obispo en la persona del cardenal Augusto Paolo Lojudice.,