Salona como «suelo sagrado» de martirio y predicación
Una de las singularidades históricas del territorio eclesial que hoy comprende Split-Makarska es su continuidad cultural y cristiana desde la antigua Salona. En la Catholic Encyclopedia (1913) se describe a Salona como «el terreno más sagrado» en la monarquía austríaca, mencionando que allí predicó Tito, discípulo de san Pablo, y que los seguidores de Jesús derramaron allí su sangre «como mártires».
La misma fuente relaciona el desarrollo cristiano temprano con descubrimientos arqueológicos y con la expansión del arte bizantino: se afirma que el arte bizantino se extendió bajo Justino I hacia las costas del golfo Adriático, y que el baptisterio de Salona data de ese periodo.
Obispos, sínodos y cambios mayores
La continuidad episcopal de Salona se presenta también mediante la memoria de una larga serie de obispos. Se indica que se conocen cuarenta y siete obispos de Salona, y se mencionan figuras y referencias documentales antiguas.
Entre los acontecimientos señalados se incluye que en 639 Salona fue destruida por los eslavos. Cuando en 647 comenzó a levantarse la ciudad de Spalato, se menciona un interregnum (periodo sin titular) de once años, tras el cual los arzobispos asumieron el territorio correspondiente a los arzobispos de Salona.
El mismo relato histórico sitúa reformas eclesiásticas en el marco de sínodos en Dalmacia. Se afirma que los decretos de la reforma gregoriana se discutieron ya en sínodos a partir de 1075 y que fueron ejecutados en 1111 por el arzobispo Ascentius.
El sínodo provincial de 1185 y la disciplina eclesial
La tradición histórica eclesial de la región incluye también decisiones disciplinarias. En el llamado gran sínodo provincial celebrado en la iglesia de San Andrés en 1185, se indica que el arzobispo Petrus VII excomulgó a los herejes y a quienes habían tomado posesión de bienes de la Iglesia, además de prescribir el canto diario de la liturgia relacionada con la Virgen María.
Del mismo modo, en el Concilio de 1292, se menciona que John VII, primado de Dalmacia, amenazó con castigar a los obispos que interfirieran en otras diócesis.
Reorganizaciones y unión con Spalato
La historia posterior a las grandes conmociones incluye periodos prolongados sin arzobispo. Tras la muerte del arzobispo Laelius Cippico (1807) se señala un interregno de veintitrés años.
A continuación, se indica que la Iglesia en Dalmacia fue reorganizada, con la unión de Makarska con Spalato, y que Spalato —como sede simple— quedó sujeta a Zara. También se menciona el nombramiento de Paul Miossich como primer obispo de la nueva diócesis en 1830.