Taiyuan (T’ai-yuan, T’aiyuan-fu) fue, en el desarrollo misionero católico en Shanxi, una residencia importante para los responsables eclesiásticos locales y el centro desde el que se impulsó la evangelización y la vida parroquial.3,1
En la documentación de la Santa Sede se menciona la existencia de la «metropolitanae Ecclesiae Taiüenensem», expresión latina que indica la condición de sede metropolitana asociada a Taiyuan, lo cual es coherente con que se trate de una archidiócesis en el sentido canónico y eclesial habitual.2
