Primeras actividades misioneras
La predicación católica llegó a la provincia de Shanxi durante el siglo XVI por medio de jesuitas y franciscanos. Las primeras comunidades dependieron de la jurisdicción eclesiástica de Pekín, como ocurrió con amplias zonas del norte de China antes de la creación de circunscripciones misioneras propias.
La actividad misionera se desarrolló en un contexto cultural y geográfico complejo. Los misioneros tuvieron que trabajar en grandes extensiones rurales, con comunicaciones difíciles y con una población muy numerosa en relación con el reducido número de sacerdotes y centros de culto. La evangelización incorporó catequesis, formación de clero local, escuelas, orfanatos y obras asistenciales.
El vicariato apostólico de Shanxi y la división de 1890
En 1698, el papa Inocencio XII constituyó un vicariato apostólico que comprendía las provincias de Shanxi y Shaanxi. Durante determinados periodos, la jurisdicción también incluyó otras provincias, entre ellas Hubei y Hunan. Aquella estructura respondía al modelo misionero utilizado por la Santa Sede en territorios donde todavía no existía una jerarquía diocesana plenamente organizada.
El 17 de junio de 1890, la Santa Sede dividió el territorio de Shanxi en dos misiones o vicariatos apostólicos:
- El Vicariato Apostólico de Shanxi Septentrional, con sede en Taiyuan.
- El Vicariato Apostólico de Shanxi Meridional, con sede en Lu’an, llamada también Lu’anfu en la documentación antigua.
Esta fecha resulta fundamental para la cronología de Taiyuan. La sede no nació como archidiócesis en 1890, sino como vicariato apostólico. La elevación a archidiócesis tuvo lugar más de medio siglo después.
La misión del Shanxi Septentrional quedó confiada principalmente a los frailes franciscanos. A comienzos del siglo XX contaba con sacerdotes europeos y chinos, iglesias, capillas, estaciones misioneras, seminarios y escuelas. En 1910, la comunidad registraba aproximadamente 18.200 católicos y 7.302 catecúmenos, además de 24 iglesias, 154 capillas y 269 estaciones. La misión disponía también de instituciones educativas y asistenciales, entre ellas escuelas para niños y niñas, orfanatos y una casa para ancianos.
Las cifras pertenecen a una etapa histórica concreta y reflejan el modo en que las misiones católicas contabilizaban a bautizados y catecúmenos. No deben utilizarse como estadísticas actuales de la archidiócesis.
La persecución de 1900
La historia de la sede de Taiyuan quedó marcada por la persecución de 1900, durante la rebelión de los bóxers. En Taiyuanfu fueron asesinados varios misioneros franciscanos, sacerdotes chinos, religiosos y numerosos fieles laicos. Entre las víctimas figuraron el vicario apostólico san Gregorio Grassi, su coadjutor san Francisco Fogolla, varios sacerdotes franciscanos, el hermano Andrés Bauer y siete religiosas franciscanas de María.
Estos mártires fueron canonizados por la Iglesia católica en 2000 junto con otros testigos de la fe asesinados en China durante aquel periodo. Su memoria ocupa un lugar central en la espiritualidad de la Iglesia católica de Shanxi y constituye uno de los principales vínculos entre la historia misionera extranjera y la tradición cristiana local.
La persecución no eliminó la comunidad católica. Después de la crisis, la misión reconstruyó iglesias y centros pastorales, reorganizó la formación sacerdotal y continuó el trabajo catequético. La presencia de un clero autóctono permitió además consolidar la vida eclesial más allá de la presencia de los misioneros extranjeros.
La creación de la prefectura apostólica de Yuci en 1921
La extensión del vicariato de Taiyuanfu y el elevado número de habitantes dificultaban la atención pastoral desde una única sede. Por este motivo, la Santa Sede separó una parte de su territorio y erigió la Prefectura Apostólica de Yuci.
El decreto, promulgado por el papa Pío XI, separó del vicariato de Taiyuanfu un territorio integrado por diez subprefecturas civiles: Yuci, Shouyang, Pingding, Xiyang, Yuxian, Taigu, Qixian, Qingyuan, Shukou y Taiyuan. La nueva prefectura continuó confiada a los frailes menores como misión independiente.
La creación de Yuci muestra que el vicariato de Taiyuan no permaneció territorialmente inalterado hasta su elevación archidiocesana. La Santa Sede aplicó una política de división progresiva de los grandes territorios misioneros para facilitar la administración eclesial, la formación del clero y la atención ordinaria de los fieles.
Elevación a archidiócesis en 1946
La transformación decisiva tuvo lugar el 11 de abril de 1946, cuando la Santa Sede elevó la sede de Taiyuan al rango de archidiócesis.
Este acto debe distinguirse claramente de las etapas anteriores:
- 1698: Creación de una estructura misionera que comprendía Shanxi y Shaanxi.
- 17 De junio de 1890: división de Shanxi en los territorios septentrional y meridional.
- 1921: Creación de la Prefectura Apostólica de Yuci mediante la desmembración del vicariato de Taiyuanfu.
- 11 De abril de 1946: elevación del Vicariato Apostólico de Taiyuan a Archidiócesis de Taiyuan.
Por tanto, 1890 no es la fecha de erección de la archidiócesis, sino la fecha de constitución del vicariato septentrional que posteriormente se convirtió en la sede metropolitana.
La elevación de 1946 formó parte del proceso impulsado por la Santa Sede para establecer una jerarquía católica ordinaria en China. Hasta entonces, la mayor parte de las circunscripciones católicas chinas tenía la condición de vicariato o prefectura apostólica y estaba confiada con frecuencia a institutos misioneros. La creación de diócesis y archidiócesis pretendía favorecer una Iglesia local con obispos y sacerdotes chinos, estructuras estables y responsabilidad pastoral propia.