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Archidiócesis de Tarragona (España)

La archidiócesis de Tarragona —sede metropolitana de la Iglesia católica en Cataluña— posee una tradición histórica muy antigua y una honda significación eclesial: su provincia eclesiástica articula varias diócesis sufragáneas y su historia recorre etapas decisivas de la historia de España, desde el mundo romano y las primeras persecuciones hasta la reconquista cristiana medieval, la consolidación de la autoridad metropolitana y la organización eclesiástica de la Edad Contemporánea.1

Archidiócesis de Tarragona (España)
Fachada de la Catedral de Tarragona, España. Original, Bernard Gagnon, CC BY-SA 3.0 📄

Tabla de contenido

Identidad eclesiástica

Sede metropolitana y provincia eclesiástica

La archidiócesis de Tarragona forma, en el marco eclesial, la provincia eclesiástica de Tarragona. Según la tradición recogida en obras de referencia de principios del siglo XX, se trata de una de las sedes más antiguas de España, vinculada a los orígenes de la predicación cristiana.2

En lo territorial, se indica que la archidiócesis abarca las provincias civiles de Tarragona y Lérida, y que su capital contaba con una cifra poblacional de referencia en la época de la fuente.1

Demarcación y diócesis sufragáneas

En su demarcación histórica de referencia, la archidiócesis de Tarragona se describe con límites al norte (Barcelona y Lérida), al este (Barcelona), al sur (Mediterráneo y Tortosa) y al oeste (Tortosa).1

Como sede metropolitana, sus diócesis sufragáneas se enumeran como Barcelona, Lérida, Gerona, Urgel, Vich, Tortosa y Solsona.1

Geografía religiosa: Iglesia local y sentido de la catedral

En la teología católica, la catedral expresa la unidad de la Iglesia local en torno al obispo. En ese sentido, un motivo eclesiológico aplicable a cualquier sede catedralicia —incluida Tarragona— es que la catedral representa «esa porción del Pueblo de Dios» que, reunida en el Espíritu Santo, se articula «por medio del Evangelio y la Eucaristía» en torno al obispo.3

Al mismo tiempo, la relación entre poder espiritual y poder civil debe entenderse como una distinción real de esferas. Se recoge, en clave doctrinal conciliar, que comunidad política e Iglesia son autónomas en su respectivo ámbito.3

Fundamentos históricos y tradición apostólica

Tarragona como ciudad antigua

La historia religiosa de Tarragona se apoya en la larga continuidad de la ciudad. En las fuentes consultadas se describe a Tarragona como una de las ciudades más antiguas de España, probablemente de origen ibérico, con indicios arqueológicos interpretados a partir de monedas y murallas de tipo «ciclopéo».1

Se añade que los romanos escogieron Tarragona como centro de gobierno en España, y que llegó a ser capital en divisiones administrativas posteriores (primero de la Hispania Citerior y luego de la provincia de Tarraconensis).1

Las fuentes refieren también episodios de destrucción y reconstrucción: en el siglo V, la ciudad fue ocupada por vándalos, suevos y alanos; el rey visigodo Eurico la tomó en 475 y la demolió; más adelante, tras una época de florecimiento visigodo, nuevamente fue destruida por fuerzas árabes en 719.1

Tradición de los apóstoles: san Pablo y san Jacobo

La Iglesia de Tarragona es presentada como una de las más antiguas de España, sosteniéndose la tradición del «venir» de san Jacobo y san Pablo.1

Además, se afirma que la presencia de san Pablo en Tarragona «no está del todo fuera de lo posible» si se piensa en un viaje desde Roma a España conforme a la idea expresada en la Carta a los Romanos, y se cita la referencia de san Jerónimo como apoyo de esa tradición.1

Orígenes episcopales: primeras noticias documentales

Testimonios del siglo III y presencia en concilios antiguos

Las fuentes indican que el primer testimonio escrito conservado sobre los obispos de Tarragona se sitúa en el siglo III, en los Actos del martirio de un obispo santo de la sede.1

Asimismo, se menciona que la sede de Tarragona, cuando se hallaba vacante, estuvo representada en el Concilio de Arlés (314) por dos procuradores, un sacerdote y un diácono.1

Arzobispos y organización provincial en la Antigüedad tardía

Se recogen nombres de obispos y arzobispos ligados a la vida conciliar. Por ejemplo, se cita a Himerio como arzobispo en torno a 384, en relación con la comunicación con la Sede Apostólica y cartas pontificias.1

También se recuerda que, antes de 516, aparece el nombre de un arzobispo (identificado como «Juan») que, el 6 de noviembre de 516, convocó a los obispos de su provincia y celebró el primer concilio provincial de Tarragona, con participación de diez obispos.1

De modo similar, en 517 se celebró otro concilio provincial en Gerona.1

Principio de la lista episcopal

En cuanto al comienzo de la lista episcopal, se señala que el listado «comienza» con san Fructuoso y sus diáconos, aunque se sugiere que podrían existir obispos previos cuyos nombres se han perdido.1

Conflictos de primacía y relaciones con otras sedes

Disputa histórica con Toledo

Se consigna que la archidiócesis de Tarragona, aun siendo muy antigua, tuvo disputas con Toledo por el derecho a la primacía.4

Esta clase de controversias, frecuente en la historia eclesiástica, muestra cómo el prestigio apostólico y la antigüedad de una sede se acompañaban de la necesidad de clarificar competencias y precedencias en el gobierno eclesial.4

Reconquista cristiana, consolidación metropolitana y vida conciliar (siglos XI-XIV)

Reconquista definitiva y restauración del rango metropolitano

Un punto decisivo es la reconquista definitiva de Tarragona en 1116 por Ramón Berenguer III.1

La misma fuente atribuye la restauración de la autoridad metropolitana a san Olegario (arzobispo).1

Se indica que, tras la reconquista, en 1117 el conde Ramón Berenguer III confirió a san Olegario la gobernación de la ciudad con el fin de facilitar su repoblación y reorganización eclesial, labor que se describe realizada «con gran celo».1

Participación en concilios y acontecimientos político-religiosos

Las fuentes atribuyen a san Olegario participación en concilios y reuniones eclesiásticas, citándose su asistencia a concilios de Toulouse y Reims, así como al Lateranense y a Clermont.1

Asimismo, se menciona que acompañó al conde de Barcelona como legado pontificio en una guerra terminada en la imposición de tributo sobre Tortosa y Lérida.1

Intervención del poder civil y apoyo a empresas políticas

Se recoge un privilegio pontificio por el cual los reyes de Aragón habrían sido coronados en Zaragoza por el arzobispo de Tarragona, hasta que se restableció la sede metropolitana correspondiente en Zaragoza.1

Cuando Jaime I, aún niño, prestó juramento, se afirma que fue llevado por el arzobispo de Tarragona, y que, aun con edad avanzada, deseó acompañar la expedición a Mallorca; al no obtener consentimiento, se indica que contribuyó con una cantidad relevante de dinero en oro y con hombres armados.1

Conflictos internos: disensiones y un asesinato arzobispal

En la historia medieval se narran conflictos vinculados a la presencia de poderes civiles y facciones. Se menciona que un caballero normando se estableció en Tarragona y obtuvo dominio sobre gran parte de la ciudad, y que las disensiones posteriores entre sus hijos desembocaron en el asesinato del arzobispo Hugo de Cervellón el 22 de abril de 1171.1

Concilios provinciales (siglos XIII y XIV)

Las fuentes registran concilios provinciales en Tarragona:

  • En 1242, un concilio provincial se habría convocado para regular el procedimiento de la Inquisición y las penitencias canónicas.1

  • En 1312, otro concilio se habría celebrado en la capilla del Corpus Christi del claustro catedralicio, con sentencia sobre los templarios, declarados inocentes en ese contexto.1

Estas referencias evidencian el papel de la archidiócesis como centro de coordinación disciplinar y pastoral en el ámbito provincial.1

Época medieval temprana: invasiones, pérdidas de rango y retorno

Invasión musulmana y vicisitudes del gobierno eclesiástico

Se alude a la invasión musulmana en tiempos del arzobispo o de su sucesor (con identificación de un período que abarca los siglos VII-X según la fuente), con referencias a una alteración del orden metropolitano.1

En esa coyuntura, se menciona que el rango metropolitano habría sido otorgado temporalmente al obispo de Narbonne, y que se habría recuperado en 759.1

Pallium y traslación de derechos

También se relata un itinerario complejo de reconocimientos: se alude a intentos de obtener reconocimiento como arzobispo titular y a decisiones pontificias vinculadas a la concesión del pallium, instrumento de comunión y autoridad metropolitana.1

En el contexto de la reconquista, se describe que, tras que el conde Berenguer Ramón II tomara la ciudad y la hiciera feudo de la Santa Sede, el papa —en reconocimiento de esfuerzos de un obispo que había promovido la reconquista— habría conferido el pallium como arzobispo de Tarragona y «transfirió» derechos sobre la ciudad y sus iglesias previamente pertenecientes a la Santa Sede.1

Donación a san Pedro en la documentación pontificia

Un documento del Bullarium Romanum (asociado a la acción de un papa de finales del siglo XI) presenta la liberación de Tarragona y su entrega simbólica a san Pedro mediante censo anual.5

En ese texto se recoge la idea de la liberación de la ciudad y la transmisión a san Pedro «por censo anual», así como la encomienda del gobierno eclesial y el uso del pallium en el marco de restaurar el estado y esplendor anteriores.5

La catedral: arquitectura y significado histórico

Origen atribuido a san Olegario

La tradición recogida atribuye el inicio de la catedral a san Olegario.1

Estilos arquitectónicos: síntesis de épocas

La descripción patrimonial destaca que el edificio es «sólido y elegante» y que integra estilos románico, árabe y gótico, generando un efecto singular y original.1

Se añade que la fachada se compone de tres secciones y que el plano tiene forma de cruz latina, con tres naves.1

Palacios y edificios asociados al patrimonio

Además de la catedral, la fuente menciona el palacio arzobispal situado en el lugar del antiguo «capitol» —con una torre aún existente— y señala que fue reconstruido por Don Romualdo Mon y Valarde (1815-1819).1

Cerca del mar, en un anfiteatro romano, se cita un edificio llamado el Milagro, vinculado históricamente a los caballeros templarios; después habría sido usado por los padres trinitarios y, más tarde, habría sido convertido en penitenciaría.1

Organización eclesiástica en la Edad Contemporánea

Número de parroquias y estructura (referencia de época)

En una obra de síntesis sobre España se indica que la archidiócesis de Tarragona habría sido erigida «en el primer siglo», con disputa por primacía frente a Toledo, y restaurada por Ramón Berenguer. En esa misma referencia se ofrece un dato de parroquias y arcedianatos/decenatos rurales en provincias de Tarragona y Lérida.4

(Nota de redacción: los datos numéricos dependen de la fecha de la fuente y del modo de cómputo entonces utilizado.)4

Reordenaciones de límites diocesanos en el siglo XX

La distribución territorial eclesiástica ha sido objeto de ajustes tras acuerdos entre la Santa Sede y el gobierno civil.

Un decreto publicado en los Acta Apostolicae Sedis (1957) describe un ajuste de límites donde, para la archidiócesis Tarraconense, se incorporan:

  • veintiuna parroquias que hasta entonces pertenecían a la diócesis de Barcelona, y

  • nueve parroquias procedentes de la diócesis de Vich,

con la condición de que estuvieran dentro de los límites de la provincia civil de Tarragona.6

El mismo decreto regula la entrega de documentos y la situación del clero tras la ejecución de las nuevas demarcaciones.7

Arzobispos y gobierno eclesial (menciones documentales)

Como ejemplo de gobierno eclesiástico en tiempos recientes, un listado de provisiones eclesiásticas del Acta Apostolicae Sedis registra el nombramiento de Iacobus Pujol Balcells como arzobispo de la Iglesia metropolitana de Tarragona, señalando además su condición previa como profesor en una universidad de Teología y director de un instituto superior.8

Conclusión

La archidiócesis de Tarragona destaca por la combinación de antigüedad, tradición apostólica y continuidad institucional: su historia integra la herencia de la ciudad antigua, el testimonio temprano de comunidades cristianas, la consolidación del rango metropolitano en la reconquista medieval, la vida conciliar provincial y la reorganización territorial de época contemporánea. La catedral, como centro visible de la Iglesia local, expresa con arquitectura y significado la identidad cristiana de Tarragona a lo largo de los siglos.1,1,1,6

Cuadro resumen

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreArchidiócesis de Tarragona
CategoríaDiócesis
LugarTarragona
PaísEspaña
RegiónCataluña
SigloI
Fecha1116
Autoridad EclesiásticaIacobus Pujol Balcells
Descripción BreveSede metropolitana de la Iglesia católica en Cataluña, con una tradición que se remonta al siglo I y que ha jugado papeles decisivos desde la época romana hasta la era contemporánea.
HistoriaLa archidiócesis se origina en el siglo I, con testimonios episcopales del siglo III. Fue sede metropolitana con conflictos de primacía frente a Toledo, sufrió invasiones musulmanas y perdió temporalmente su rango, recuperándolo en 759. Tras la reconquista de 1116 por Ramón Berenguer III, san Olegario obtuvo el pallium. En la Edad Media se celebraron concilios provinciales y se produjo el asesinato del arzobispo Hugo de Cervellón en 1171. En el siglo XX, actos como el decreto de 1957 ajustaron sus límites territoriales.
Contexto HistóricoDesde la dominación romana, pasando por la ocupación visigoda, las invasiones musulmanas, la reconquista cristiana y la reorganización eclesiástica de la época contemporánea, la archidiócesis ha sido un eje central en la vida religiosa y política de España.
Importancia EclesialEs una de las sedes más antiguas de España, con una fuerte tradición apostólica, autoridad metropolitana sobre varias diócesis sufragáneas y un papel histórico en concilios y en la política eclesiástica de la península.

Citas y referencias

  1. Tarragona, . Enciclopedia Católica, §Tarragona (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38
  2. Cataluña, . Enciclopedia Católica, §Cataluña (1913).
  3. II, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 5, mayo, 1968, § 39 (1968). 2
  4. España, . Enciclopedia Católica, §España (1913). 2 3 4
  5. X, Santos Pontífices Romanos. Magnum Bullarium Romanum: Tomo II, § 168 (1865). 2
  6. II, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 14, octubre, 1957, § 52 (1957). 2
  7. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 14, octubre, 1957, § 53 (1957).
  8. Congregatio pro episcopis, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 8, agosto, 2004, § 69 (2004).



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