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Archidiócesis de Tarragona (España)

La Archidiócesis de Tarragona, cuyo nombre latino es Archidioecesis Tarraconensis, es una circunscripción de la Iglesia católica de rito latino, con sede en la ciudad de Tarragona. Es la sede metropolitana de una provincia eclesiástica que agrupa varias diócesis de Cataluña. Su historia está estrechamente vinculada a la antigua ciudad romana de Tarraco y a la tradición cristiana de los primeros siglos en la península ibérica.1

Cathedral of Tarragona 01
Ver información de la imagenFachada de la Catedral de Tarragona, España, c. 2009. Original, Bernard Gagnon, CC BY-SA 3.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreArchidiócesis de Tarragona (España)
CategoríaOrganización religiosa
Nombre CompletoArchidioecesis Tarraconensis
Descripción1
Fecha de Fundación1088
Diócesis SufragáneasSolsona, Gerona, Vic, Lérida, Tortosa y Urgell
HistoriaSede vinculada a la antigua Tarraco y al martirio de san Fructuoso en el siglo III. Restaurada en 1088.
Número de Parroquias201
Número de Sacerdotes129
ObispoJoan Planellas i Barnosell
PaísEspaña
Población658.465 habitantes
Población Católica553.000
Superficie3.146,6 km2
TipoDiócesis, Cataluña
Ubicación
  • Tarragona
  • Tarragona, España

Tabla de contenido

Historia

Orígenes y primeros siglos

Tarragona fue una de las principales ciudades de la Hispania romana y llegó a ser capital de la provincia de la Tarraconense. La presencia cristiana en la ciudad pertenece a una etapa muy antigua de la historia de la Iglesia en España, aunque los relatos que atribuyen la evangelización de la región a los apóstoles Santiago y san Pablo forman parte de la tradición y no cuentan con el mismo grado de documentación que los testimonios posteriores.1

El primer testimonio escrito destacado sobre los obispos de Tarragona procede de las actas del martirio de san Fructuoso, obispo, y de sus diáconos san Augurio y san Eulogio. Su martirio sitúa a la comunidad cristiana tarraconense en el siglo III. La relación conocida de obispos comienza con Fructuoso, aunque la antigua Catholic Encyclopedia considera posible que hubiera prelados anteriores cuyos nombres no hayan llegado hasta nosotros.1

En 314, cuando la sede estaba vacante, dos representantes de la Iglesia tarraconense -el presbítero Probacio y el diácono Castorio- asistieron al Concilio de Arlés. En 384, Himerio ocupaba la sede y envió al presbítero Basiano a Roma; obtuvo una carta del papa san Siricio, un testimonio temprano de la relación entre el episcopado tarraconense y la sede romana.1

Sede metropolitana y concilios

La posición de Tarragona como centro político romano favoreció su importancia eclesiástica. En la época visigoda, su obispo ejercía autoridad metropolitana sobre otras sedes de la región. El arzobispo Juan convocó en 516 un concilio provincial al que acudieron diez obispos; al año siguiente reunió otro sínodo en Gerona. Más tarde, el obispo Sergio convocó reuniones eclesiásticas en Barcelona y Lérida. Estos concilios muestran el papel de Tarragona en la organización y coordinación de las Iglesias locales.1

La ciudad sufrió graves destrucciones durante las convulsiones políticas de la Antigüedad tardía y la Alta Edad Media. La misma fuente histórica recoge las invasiones de los vándalos, suevos y alanos en el siglo V, la ocupación visigoda y la conquista musulmana en 719. La ciudad y su sede eclesiástica atravesaron, por tanto, largos periodos de inestabilidad.1

Restauración medieval

La tradición histórica de la archidiócesis distingue entre sus orígenes antiguos y la recuperación institucional de la sede tras la conquista cristiana. Una obra de referencia de 1913 fecha la erección de la archidiócesis en el siglo I y sitúa su restauración en 1088, bajo Ramón Berenguer, conde de Barcelona. Estas fechas describen la tradición histórica recogida por esa obra y no deben confundirse con una documentación completa sobre la continuidad de la sede durante todos los siglos intermedios.2

En la Edad Media, Tarragona consolidó su condición de centro metropolitano de un territorio eclesiástico amplio. La provincia eclesiástica comprendía distintas diócesis catalanas, aunque su composición ha cambiado con el tiempo. La documentación histórica registra la actividad de concilios provinciales tarraconenses, entre ellos el de 1424, que trató cuestiones de disciplina eclesiástica y de las relaciones entre la Iglesia y la monarquía.3

Organización eclesiástica

Provincia eclesiástica

La archidiócesis es la sede metropolitana de la provincia eclesiástica de Tarragona. En la configuración recogida en los datos de 2023, sus diócesis sufragáneas son Solsona, Gerona, Vic, Lérida, Tortosa y Urgell. Una diócesis sufragánea conserva su propio obispo y gobierno; su vínculo con la sede metropolitana expresa la organización provincial de la Iglesia.

Esta organización actual no coincide exactamente con las listas históricas. Por ejemplo, la enciclopedia publicada en 1913 incluía también Barcelona entre las diócesis sufragáneas de Tarragona. Esa diferencia refleja la evolución de la organización eclesiástica desde comienzos del siglo XX.2,4

Extensión y estructura

La archidiócesis tiene una superficie de 3.146,6 km2. En 2023 contaba con 201 parroquias, atendidas por 129 sacerdotes, de los cuales 108 eran diocesanos y 21 pertenecían a institutos religiosos. También registraba nueve diáconos permanentes y 200 religiosas.

Las parroquias constituyen la estructura pastoral ordinaria de la diócesis y articulan la vida sacramental y comunitaria de los fieles en las localidades. El arzobispo, junto con los organismos diocesanos y el presbiterio, gobierna y coordina la actividad pastoral de la archidiócesis; las diócesis sufragáneas, por su parte, cuentan con sus propios obispos.

Gobierno

El arzobispo de Tarragona es el pastor de la archidiócesis y, por razón de su sede, metropolitano de la provincia eclesiástica. Joan Planellas i Barnosell fue nombrado arzobispo metropolitano de Tarragona por el papa Francisco el 4 de mayo de 2019.5

Datos demográficos

En 2023, la archidiócesis tenía una población total de 658.465 habitantes. De ellos, 553.000 eran católicos, aproximadamente el 84% de la población registrada para ese año. Estas cifras corresponden a la estadística de 2023 y no deben interpretarse como un recuento individual de la práctica religiosa.

Tarragona en la historia de la Iglesia en España

La relevancia de Tarragona no depende solo de la antigüedad atribuida a su sede. La ciudad fue un núcleo político importante durante el Imperio romano, y la existencia de una comunidad cristiana vinculada al martirio de Fructuoso aporta uno de los testimonios tempranos más significativos sobre el cristianismo en la región. La celebración de concilios provinciales en los siglos VI y posteriores muestra, además, la función de Tarragona como centro de coordinación eclesiástica.1

Su condición metropolitana perduró a través de cambios políticos y territoriales, y la provincia eclesiástica actual mantiene a Tarragona como sede de referencia para las diócesis sufragáneas de Cataluña que dependen de ella. La archidiócesis reúne así una tradición de raíz antigua y una organización pastoral contemporánea, con parroquias, clero y comunidades religiosas distribuidos por su territorio.2

Citas y referencias

  1. Tarragona, Enciclopedia Católica, Tarragona (1913). 2 3 4 5 6 7
  2. España, Enciclopedia Católica, España (1913). 2 3
  3. Scripta Theologica. Recensiones, 1, 36 (1993).
  4. Barcelona, Enciclopedia Católica, Barcelona (1913).
  5. Congregación para los Obispos, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 6, junio, 2019, 199.
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