La archidiócesis de Tours corresponde al territorio del departamento de Indre-et-Loire. En el marco de la reorganización posterior a las crisis de la época contemporánea, fue reestablecida por el Concordato de 1801, quedando vinculada a otras diócesis como sufragáneas en el sistema eclesiástico restaurado.1
En ese proceso, la provincia eclesiástica asociada a Tours experimentó cambios. La elevación a rango metropolitano de la diócesis de Rennes en 1859, con las diócesis restantes como sufragáneas, implicó la desmembración de la provincia de Tours, y se establecieron nuevas dependencias: por ejemplo, la diócesis de Laval, creada en 1855, quedó como sufragánea de Tours.1
La sede metropolitana y la «provincia eclesiástica»
En la tradición histórica recogida para la provincia eclesiástica de Tours, se afirma que su configuración habría comenzado bajo el episcopado de san Martín, y que, aproximadamente cincuenta años después, funcionaba ya de modo regular. La referencia a cartas sinodales relacionadas con los concilios de Angers y Vannes en los años 453 y 461 sirve como indicio de esa operatividad.1
